Saltar al contenido principal

Invasión a la privacidad

La invasión a la privacidad o de la intimidad es un delito, si la intrusión efectuada no tiene justificación, ni consentimiento de la persona agraviada.

En los Estados Unidos las leyes que definen este tipo de agravio varían por estado. Es decir, la ley de su estado podrá reconocer o no cuando realmente se puede acusar a alguien de invasión a la privacidad. La mayoría de los estados tipifican este hecho ilícito civil como una lesión personal.

En general, para que proceda una demanda por invasión a la privacidad debe haber una expectativa razonable de privacidad.

Supongamos que usted deja caer una carta personal que contiene información privada en un lugar público y alguien la recoge y la lee. Aunque el hecho de compartir esa información dañe su reputación o provoque algún daño, no constituye una violación de su intimidad, ya que no hay una “expectativa razonable” de privacidad.

Los cuatro tipos principales de reclamos por invasión de la intimidad son:

  • Invasión a la privacidad o intrusión del aislamiento.
  • Apropiación de nombre o imagen.
  • Revelación pública de hechos privados.
  • Distorsión de la imagen o propagación de información falsa.

A continuación, le explicamos los detalles.

Invasión de la intimidad

Ocurre cuando hay intrusión del espacio privado y se interrumpe su derecho a manejar sus asuntos en un espacio íntimo o en soledad. El intruso es responsable si una persona razonable consideraría que la intromisión es extremadamente ofensiva.

Si alguien espía sus llamadas telefónicas de forma ilícita con un dispositivo electrónico, o investiga sus registros privados constituiría invasión a la privacidad. También cuenta como invasión usar una cámara de largo alcance para tomar fotografías dentro de su hogar.

A diferencia de otras formas de invasión de la intimidad, la irrupción en lo privado no requiere que se publiquen hechos ni imágenes personales, sino que el solo hecho de la invasión, viola la ley.

Ejemplo: Una persona con binoculares desde la ventana de su apartamento, y de manera regular, observa cómo otra que vive en el edificio de enfrente se desviste y desarrolla su vida diaria. En esta situación hay daño, debido al sufrimiento emocional que padece la persona espiada al saber que el perpetuador ha estado observándola.

Apropiación de nombre o imagen

También se puede calificar como invasión de la privacidad cuando alguien o una empresa utiliza su nombre, o imagen para obtener beneficios sin su permiso. La persona que haya sido lesionada puede presentar un reclamo por daños y perjuicios.

De hecho, algunos estados limitan este tipo de invasión de la intimidad a usos comerciales. Pero no necesariamente usted tiene que ser una persona famosa, o con un nombre distinguido para presentar una demanda válida. Daños a la imagen, a la reputación y al nombre le pueden ocurrir a cualquiera.

Presumamos que un detective privado se hace pasar por otra persona para obtener información confidencial, en este caso está violando la intimidad del individuo sujeto a investigación.

El reconocimiento de este agravio es similar a un derecho real, porque el nombre y la imagen de una persona se consideran bienes de dicha persona. Esto también se conoce como derechos sobre la imagen.

Ejemplo: En el año 2005 se dio un caso conocido. Una agencia de publicidad le propuso al músico Tom Waits una oferta para usar su voz en una campaña publicitaria para un automóvil, pero el músico la rechazó. Cabe destacar que Waits tiene una voz muy característica y fácil de reconocer. Los publicistas contrataron a alguien con una voz similar. Entonces Waits demandó al fabricante de automóviles por apropiarse de su imagen.

Revelación pública de hechos privados

Este tipo de reclamo por invasión a la privacidad requieren un poco más de análisis y consideración de las circunstancias, porque también está en juego la libertad de expresión, garantizada en la primera enmienda de la Constitución de los Estados Unidos.

En este caso, se pueden iniciar acciones legales cuando un individuo revela información verídica que no es de interés público, y que una persona razonable consideraría ofensiva de hacerse pública.

A diferencia de la difamación (libelo o difamación verbal), la veracidad de la información revelada no sirve de defensa.

Supongamos que una mujer acepta que se filme su parto por cesárea solo para fines educativos. Pero después el video se reproduce al público en un cine comercial. Esta situación es una invasión de su intimidad.

Sin embargo, si alguien publica un artículo sobre un político reconocido por sus discursos sobre los valores familiares, y que fue visto teniendo un romance con un miembro de su equipo administrativo, en este caso no sería invasión porque es información de interés público.

El estado de Nueva York y otros no reconocen este tipo de reclamo.

Ejemplo: Otro caso conocido. En 1931 se reveló en una película, el nombre de soltera de una exprostituta absuelta en un caso de homicidio. Después del juicio, ella se había mudado a otra ciudad, casado y adoptado un nuevo estilo de vida. Sus nuevos amigos no conocían su pasado, de modo que la revelación de dicha información, aunque verídica pero embarazosa, se consideró una invasión a su privacidad.

Distorsión de la imagen

Un reclamo por distorsión de la imagen es similar a un reclamo por difamación, porque permite que un individuo inicie una demanda por revelación al público de información engañosa, y que distorsiona la imagen de esa persona. Pero que técnicamente no es falsa.

La principal diferencia es que, los reclamos por difamación se destinan únicamente a la transmisión pública de información falsa, y como en el caso de la difamación, a veces prevalecen las garantías de la primera enmienda.

En general, un reclamo por distorsión de la imagen debe contener los siguientes elementos:

  • El demandado realizó una publicación sobre el demandante.
  • La publicación fue efectuada de forma negligente.
  • La imagen del demandante fue distorsionada.
  • La revelación fue extremadamente ofensiva o embarazosa para una persona razonable.

Ejemplo: En 1992, una mujer de 96 años demandó a un periódico de Arkansas por imprimir su imagen junto a un titular que decía: “Entrega especial: ¡La repartidora de periódicos más vieja del mundo, de 101 años, renuncia porque está embarazada!” La mujer, que no estaba embarazada, recibió un resarcimiento por daños de 1 millón 500 mil dólares, porque la publicación distorsionaba su imagen.

Reconocer si usted está frente a un reclamo potencial sobre invasión a la privacidad es muy difícil, porque son muchos los factores a considerar y los atenuantes.

Sin embargo, un abogado le puede asesorar si tiene un reclamo válido por invasión de su intimidad. Considere que la mayoría de los bufetes de abogados ofrecen su primera consulta gratuita.

Le recomendamos leer:

Hable hoy con un abogado calificado en Lesión Personal

Este artículo pretende ser útil e informativo, pero los asuntos legales pueden llegar a ser complicados y estresantes. Un abogado calificado en lesión personal puede atender a sus necesidades legales particulares, explicar la ley y representarlo en la corte. Dé el primer paso ahora y póngase en contacto con un abogado calificado en lesión personal cerca suyo para hablar sobre su situación jurídica particular.

Su Próximo Paso:

Ingrese su lugar para conectarse con un abogado de Lesión Personal calificado hoy.

Recursos Adicionales de Lesión Personal

Búsqueda de Recursos de Lesión Personal en Abogado.com

Consultas gratis acerca de mi caso de lesiones personales

Videos de Lesión Personal