Noticias falsas vs. Libertad de expresión: ¿qué define la ley?

Por Gricel Bermudez | Revisado por Jonathan Calvopina, MBA | Última actualización 27 de julio de 2026

La frase noticias falsas o “fake news” se hizo muy popular después de las elecciones de 2016, cuando el expresidente Trump resultó electo. Aparentemente, este proceso electoral se vio muy influido por un alto volumen de noticias que aparecieron en las redes sociales y, de acuerdo con muchos analistas, no eran reales e hicieron que se alterara la percepción de los electores.

Este hecho no ha sido comprobado completamente. Pero sembró dudas sobre la veracidad de las noticias e informaciones que circulan en línea. Y ahora el término noticia falsa es de uso común por cualquier persona para defenderse o acusar a otro de informaciones inexactas.

Lo cierto es que las noticias falsas, la prensa amarillista y las ilusorias promesas de la publicidad siempre han existido. Esto no empezó hace pocos años. Además, una buena estrategia comunicacional hace que estos datos de origen difuso parezcan creíbles y, peor aún, se difundan con rapidez gracias a las redes sociales.

¿Qué son las noticias falsas?

Son historias, informaciones, datos o bromas creadas con la intención de causar un efecto en la audiencia. También se usan para desinformar deliberadamente al consumidor, con el fin de impulsar la agenda personal de alguien o de un grupo.

Estas noticias, comentarios, datos, supuestas entrevistas o declaraciones de expertos lucen veraces y enganchan al consumidor, lo que hace que se difundan o compartan con rapidez. He aquí el poder de las informaciones falsas, su propagación vertiginosa, especialmente en las redes sociales.

Muchas personas no saben diferenciar entre una información falsa y una real, especialmente cuando la encuentran en las redes sociales. Cuantas más personas la difunden, más creíble se hace la noticia. Esto ha provocado un alto nivel de confusión en los ciudadanos, quienes dudan con más frecuencia sobre cuándo una noticia es real o no, y ahora no saben si confiar en lo que se distribuye en los canales digitales. Así lo reveló el 64% de los individuos cuestionados al respecto (en inglés). Y una parte de este grupo piensa que es responsabilidad del gobierno controlar las noticias falsas.

Noticias falsas y la ley

La primera enmienda de la Constitución de los Estados Unidos garantiza el derecho de libertad de expresión y libertad de prensa para sus ciudadanos, y aunque estas ideas expresadas pudieran caer en lo polémico o falso, el derecho básico y supremo de libertad de expresión protege a los individuos. Y si el gobierno trata de imponer leyes o regulaciones que limiten ese principio, esas medidas pueden impugnarse, porque la Primera Enmienda impone límites estrictos, aunque permite ciertas restricciones, por ejemplo, frente a la difamación o el fraude..

Muchos grupos de legisladores, ciudadanos y periodistas no están a favor de regular la libre circulación de información, porque pondría en peligro la libertad de información y le daría al gobierno un poder censor que atentaría contra la democracia, y consideran que una ley controladora de las noticias no va a solucionar el problema sobre cómo diferenciar una información falsa de una verdadera.

En 1995 surgió además la Ley de Decencia para las Comunicaciones (Communications Decency Act, CDA por su sigla en inglés), con la intención de regular el lenguaje indecente y la pornografía en los medios de comunicación, incluyendo los digitales. La polémica con esta ley es la sección 230 (en inglés), la cual establece que, por regla general, un proveedor o usuario de un servicio interactivo por computadora no se trata como el editor o portavoz de la información proporcionada por un tercero.

Es decir, si un usuario de una plataforma publica una información falsa, el autor original puede ser responsable, y, por regla general, la plataforma no responde como editora por contenido de terceros bajo la Sección 230, salvo excepciones, mientras que quien lo comparte o republica puede asumir responsabilidad si crea o desarrolla el contenido, o si la inmunidad no aplica. Esta regulación ha sido una especie de escudo para las grandes compañías de comunicación digital y cientos de páginas web cuyo contenido político es muy crítico y controversial.

Sin embargo, una víctima de noticias falsas puede acogerse a la ley de difamación y ejercer su defensa y tratar de reparar el daño a su persona, negocio o marca.

¿Qué hacer si se ve afectado por noticias falsas o “fake news”?

Como no hay una ley específica contra noticias falsas, y tanto la Constitución como la ley de CDA protegen a los fabricantes de información, entonces la ley de difamación es la herramienta legal contra los informes falsos.

Por ejemplo, si descubre que en las redes sociales está apareciendo información falsa sobre su negocio y sospecha que su principal competidor está detrás de esas noticias erróneas, podría entonces presentar una demanda por difamación y reclamar que estas informaciones desaparezcan de los medios digitales y que además sea reparado el perjuicio contra su compañía.

Es posible que no vaya a ser una batalla fácil, porque, por lo general, en los casos de difamación tiene que demostrar que:

  • Se hizo una afirmación falsa de hecho sobre usted, o su negocio, y se comunicó a un tercero.
  • El autor actuó, como mínimo, con negligencia, y si usted es figura pública, con “malicia real”, es decir, con conocimiento de la falsedad o temerario desprecio por la verdad.
  • La afirmación le causó daños, aunque en algunos casos la ley puede presumirlos sin exigir que se prueben pérdidas económicas específicas.

Por otro lado, un caso sobre difamación bien preparado también puede afectar a quien replicó la noticia o información falsa. Es muy famoso el caso de Chobani Yogurt. En abril de 2017 esta compañía demandó por difamación a Alex Jones, un reconocido comunicador de radio, por comentarios sobre Chobani, los cuales vinculaban a la compañía con un caso de asalto y niños refugiados. En este caso la demanda también se extendió a otros dos proveedores, Infowars y Free Speech Systems. Semanas más tarde Jones se retractó de lo dicho y la noticia falsa ya no volvió a difundirse.

Aunque parezca que las víctimas comunes de “fake news” son personajes famosos, figuras públicas y grandes empresas, En realidad, cualquier ciudadano ordinario o su propio negocio están expuestos. Divulgar información falsa es una herramienta muy poderosa que puede destruir a una persona o marca. Si cree que está siendo acosado por noticias falsas, un abogado experto le puede ayudar a establecer una demanda por difamación para corregir su imagen y detener la réplica de la información equivocada.

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Este contenido es informativo y puede variar según las leyes de cada estado y las circunstancias del caso. Si necesita ayuda para comprender sus opciones, consulte nuestra guía sobre cómo contratar a un abogado o encuentre un abogado cerca de usted para recibir asesoría sobre su situación.

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