Demandas por acoso sexual en Estados Unidos: marco legal

Actualizado por Mairim Gomez | Revisado por Lilian Soto-Wiechert, CP | Última actualización 5 de junio de 2026

En los Estados Unidos, el acoso sexual en el lugar de trabajo constituye una forma de discriminación por sexo bajo el Título VII de la Ley de Derechos Civiles de 1964 y, por lo tanto, se considera ilegal.

La ley federal protege a los trabajadores contra conductas sexuales no deseadas que afecten su empleo, creen un ambiente hostil o se usen como condición para conservar o conseguir beneficios laborales.

Las leyes establecen dos tipos de acoso sexual o acciones inapropiadas principales en el lugar de trabajo:

  • Acoso quid pro quo
  • Creación de un entorno laboral hostil.

A continuación, resumimos de forma general aspectos legales sobre el acoso sexual en el lugar de trabajo y la posibilidad de demandar por esta causa. Si usted ha sido víctima de acoso sexual, busque asesoría legal con un abogado de acoso sexual, quien podrá determinar si se ha infringido la ley. Algunos ofrecen una primera consulta gratuita.

Qué es acoso sexual

A nivel legal, el acoso sexual consiste en una conducta sexual no deseada y no bienvenida, que puede incluir:

  • acciones verbales (comentarios despectivos e insultos sexistas);
  • acoso físico o contacto no deseado;
  • insinuaciones o petición de favores sexuales.

Quizás se pregunte si una broma o comentario casual puede considerarse acoso. La Comisión para la Igualdad de Oportunidades en el Empleo (EEOC, por sus siglas en inglés) señala que el acoso se considera ilegal cuando es tan frecuente o grave que crea un entorno de trabajo hostil u ofensivo o cuando genera una decisión laboral adversa, como el despido o la degradación de la víctima.

Según el Título VII de la Ley de Derechos Civiles de 1964, si este tipo de conducta afecta su desempeño laboral o crea un ambiente de trabajo hostil e intimidante, se considera ilegal.

El acoso sexual puede ocurrir en cualquier ambiente laboral y afectar a cualquier persona, sin importar su género. Puede provenir de una persona del sexo opuesto o del mismo sexo.

La conducta puede provenir de compañeros de trabajo, jefes o clientes. Incluso puede darse en línea o fuera del trabajo si afecta las relaciones profesionales o el entorno laboral. En líneas generales, la conducta no debe ser deseada por la víctima.

Algunos ejemplos de acoso sexual pueden ser:

  • Contacto físico no deseado de parte de un supervisor o compañero de trabajo.
  • Muestras de medios (fotos, videos, etc.) sexualmente sugerentes.
  • Insinuaciones sexuales.
  • Solicitudes de favores sexuales.
  • Compartir historias sobre explotación sexual.
  • Comentarios sexuales.

Qué es acoso quid pro quo

La EEOC define el acoso quid pro quo como la solicitud de favores sexuales a cambio de empleo, un ascenso u otro beneficio laboral.

En general, el acoso sexual quid pro quo ocurre cuando una persona, desde una posición de poder, ofrece a alguien en una situación de desventaja mejoras laborales a cambio de favores sexuales o conductas de naturaleza sexual. Las solicitudes de favores sexuales también pueden estar acompañadas de amenazas sobre consecuencias negativas, como el despido, si la víctima se niega al acto sexual.

Por ejemplo, si un jefe le dice a una empleada que, si no sale con él, la pondrá en un cargo inferior, puede considerarse un caso de acoso sexual quid pro quo.

El pedido de favores sexuales a cambio de un beneficio puede ser expreso o tácito, ya sea de un compañero de trabajo o de un directivo de la compañía. No es necesario que la víctima pierda el empleo o un ascenso por la conducta en cuestión para que se considere acoso.

Acoso sexual por ambiente laboral hostil

El acoso en el entorno laboral no tiene que ser necesariamente un pedido explícito de favores sexuales. También ocurre cuando un comportamiento sexual indeseado es tan grave o frecuente que crea un entorno laboral intimidante e interfiere con la capacidad de una persona para realizar su trabajo eficazmente.

Esta forma de acoso no tiene que estar dirigida directamente a la víctima de acoso o provenir de un superior. Un ejemplo podría ser un compañero de trabajo que, de forma repetida y constante, hace bromas o comentarios de índole sexual delante de otros compañeros, incomodando a una persona a pesar de que se le ha solicitado varias veces dejar de hacerlo.

Las acciones que provocan que una persona se sienta ridiculizada por su género o su orientación sexual también son una forma de discriminación.

Leyes que protegen contra el acoso sexual

La principal ley federal que protege contra la discriminación laboral en EE. UU. es el Título VII de la Ley de Derechos Civiles de 1964. Bajo el Título VII, el acoso sexual se considera una forma de discriminación sexual.

La discriminación sexual puede incluir la discriminación basada en el embarazo, la identidad de género y la orientación sexual.

Los fallos de los tribunales federales, como el caso Bostock contra el condado de Clayton (en inglés), han sentado precedente sobre temas como la identidad de género y orientación sexual. Esto significa que los empleadores no pueden basar decisiones laborales en estas características, como la contratación o el despido.

Por ejemplo, supongamos que un gerente presiona a un empleado transgénero para que se vista según su sexo biológico de nacimiento como condición para conservar su empleo. Esto puede considerarse un ejemplo de acoso sexual quid pro quo basado en la identidad de género.

El Título VII se aplica a empleadores con 15 o más empleados y abarca todos los aspectos de la relación laboral, incluyendo:

  • contratación/despido
  • reasignaciones de trabajo
  • promociones
  • condiciones de trabajo

El Título VII de la Ley de Derechos Civiles de 1964 también prohíbe otros tipos de discriminación laboral, como discriminación por raza, religión y origen nacional.

A nivel estatal y local también pueden existir leyes con protecciones adicionales o más amplias. Muchos estados y condados han promulgado sus propias leyes contra el acoso sexual, como el estado de Illinois (en inglés), que exige a los empleadores que ofrezcan capacitación anual para la prevención del acoso sexual y establezcan políticas escritas al respecto. La ley se aplica a todos los empleadores del estado, independientemente de su tamaño.

El rol de la EEOC

La Comisión para la Igualdad de Oportunidades en el Empleo es la agencia federal encargada de vigilar el cumplimiento del Título VII y otras leyes antidiscriminatorias.

La EEOC tiene la autoridad para investigar las denuncias de discriminación, intentar conciliar las disputas y, en ciertos casos, puede presentar demandas en los tribunales federales.

Si la EEOC determina que se produjo un caso de discriminación laboral, emitirá una respuesta por escrito y puede mediar entre las partes. Si los intentos de negociación no tienen éxito, la EEOC y la parte afectada pueden iniciar una demanda contra el empleador por discriminación. 

Cuando ocurre un presunto acoso, la Comisión de Igualdad de Oportunidades en el Empleo recomienda a la víctima informarle al acosador que su conducta no es de su agrado, si es seguro hacerlo. Si es posible, la víctima también debe realizar una queja formal de acoso sexual ante el empleador, por ejemplo, en el departamento de recursos humanos.

Una vez presentada la queja, el empleador no debe tomar represalias como:

  • despedir al empleado;
  • modificar su horario de trabajo;
  • descenderlo de categoría;
  • algún otro tipo de acción reactiva.

¿Puedo demandar por acoso sexual?

Usted puede demandar por hostigamiento o acoso sexual en el trabajo, pero en la mayoría de los casos deberá presentar primero una denuncia ante la EEOC. Si recibe una Carta de Derecho a Demandar de la EEOC, o si las leyes estatales o locales lo permiten, puede emprender acciones legales por acoso sexual en el lugar de trabajo. Este proceso por lo general implica:

  • Consulta legal con un abogado con experiencia en acoso sexual.
  • Presentación de la demanda formal ante el tribunal con los detalles del caso.
  • Intercambio de información y pruebas entre las partes.
  • Posible resolución fuera de los tribunales a través de acuerdos confidenciales.
  • Juicio, si no se llega a un acuerdo.

Si su demanda por acoso sexual tiene éxito, las compensaciones pueden incluir la revocación de una decisión laboral adversa, por ejemplo:

  • Reincorporación si perdió su trabajo.
  • Pago retroactivo si perdió dinero o no recibió un aumento.
  • Beneficios laborales complementarios si los perdió.
  • Indemnización por angustia emocional.
  • El requisito de que su empleador implemente políticas o capacitación para detener el acoso.
  • Honorarios de su abogado y costos judiciales.
  • Daños punitivos (si aplica),

Existe un plazo límite para presentar una denuncia por acoso. Según la EEOC, debe presentar la denuncia dentro de los 180 días posteriores a la fecha de la discriminación o del último incidente de acoso. Si la ley estatal prohíbe la discriminación por el mismo motivo, el plazo se extiende a 300 días. Asegúrese de consultar a un abogado laboral lo antes posible para garantizar que presente su denuncia a tiempo.

Responsabilidad del empleador

Los empleadores deben mantener un ambiente de trabajo libre de acoso sexual para dar cumplimiento a las leyes antidiscriminatorias. Por ejemplo, deben implementar medidas preventivas como establecer políticas contra el acoso, impartir capacitación a los empleados y establecer un procedimiento efectivo para que los empleados puedan presentar quejas.

La mayoría de las empresas grandes tienen manuales del empleado que describen qué se considera acoso sexual, cómo se debe denunciar y cuál es el procedimiento de investigación.

El abogado que evalúe la posible responsabilidad del empleador en caso de acoso sexual necesitará determinar si el empleador tuvo conocimiento de la conducta ofensiva o si razonablemente debía conocerla.

Si el empleador sabía o debió haber sabido y no corrigió la conducta, puede ser considerado responsable de la conducta de sus empleados. El abogado de derecho laboral que asesore a la víctima pedirá documentación sobre la conducta en el lugar de trabajo y las respuestas del empleador a las quejas.

¿Puedo demandar si renuncio?

Sí, puede demandar a su empleador aunque renuncie a su trabajo. Lo más recomendable es buscar asesoramiento legal con un abogado laboral para obtener recomendaciones de acuerdo con su caso en particular y determinar si puede reclamar salarios perdidos, daños morales, honorarios legales, salarios futuros, pérdida de beneficios y daños punitivos.

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