Diccionario de palabras y frases comunes del trato entre arrendador y arrendatario

Una buena relación entre el arrendatario y arrendador muchas veces depende de la buena comunicación, y para ello deben entenderse usando el mismo vocabulario. Comprender qué significa y cómo se usan las palabras más comunes y conceptos cuando se renta una vivienda es muy importante.

En los Estados Unidos la terminología y los significados aplicados en los contratos de alquiler son muy diferentes a los de otros países, y esto puede ser motivo de peleas y malentendidos que lleven a dañar la relación entre el casero y el ocupante.

A continuación, encontrará las definiciones de las palabras y frases comunes que pueden aparecer en el contexto de la relación entre el arrendador y el arrendatario, y según como aparecen en una cláusula o disposición de un contrato típico de alquiler o arrendamiento residencial.

Arrendador: El propietario de un bien inmueble que, a través de un contrato de arrendamiento o alquiler, promete arrendar la totalidad o una porción de la propiedad a otra persona (un “arrendatario”) para su uso exclusivo, generalmente, por un determinado período de tiempo y a cambio de un monto de dinero acordado.

Arrendamiento: Es un contrato escrito y celebrado entre el arrendador (dueño o administrador) y el arrendatario (inquilino u ocupante), por medio del cual se otorga al arrendatario el derecho de usar y ocupar de manera exclusiva la propiedad residencial del arrendador. Los contratos de arrendamiento tienen una validez de tiempo determinada e incluyen el precio del alquiler o renta. También se le denomina “contrato de alquiler o contrato de renta”.

Arrendatario: Es una persona a la que se le ha otorgado el derecho de usar y ocupar una propiedad de arrendamiento perteneciente a otra persona, generalmente por medio de un contrato de arrendamiento, o alquiler, o renta.

El derecho del arrendatario al goce exclusivo de la propiedad, en general, se concede a cambio de un monto de dinero acordado y está limitado a un plazo de tiempo (usualmente estipulado en el contrato de arrendamiento).

Abandono: Se refiere a intención del arrendatario de renunciar al derecho de residir en la propiedad arrendada, sin la autorización ni el acuerdo del arrendador. Por ejemplo, si el arrendatario contrata una empresa de mudanza, retira todos sus bienes de la unidad de arrendamiento y no se le ve en las instalaciones por dos semanas, se puede decir que el arrendatario ha abandonado la propiedad arrendada.

Desalojo forzado: Es un proceso por el cual las acciones (o las omisiones) del arrendador interfieren con la propiedad alquilada, en tal medida que la propiedad deja de ser apta para la ocupación por parte del arrendatario y es forzado a desocupar el inmueble.

Desalojo: Es un proceso judicial a través del cual un arrendador puede expulsar a un arrendatario de la propiedad de arrendamiento, por una causa justificada y después de cumplir con diversos requisitos procesales. El desalojo también se denomina “apropiación ilegal” en algunos estados.

Accesorio: En el contexto del arrendamiento residencial, un accesorio se refiere a un bien o elemento que pertenece al arrendatario, pero que se ha convertido en una parte permanente de la propiedad arrendada de tal modo que sería imposible o poco práctico quitarlo.

Por ejemplo, la instalación de ventanas de doble cristal personalizadas por parte del arrendatario constituiría un accesorio. Por lo general los accesorios permanecen en la propiedad arrendada, aunque se haya terminado el contrato de arrendamiento o alquiler. Pero es posible acordar alguna forma de contraprestación entre las partes interesadas.

Propiedad:  Un contrato de arrendamiento o alquiler debe proporcionar una descripción completa del bien inmueble que se alquila.  Esta descripción debe incluir la dirección, la ciudad, el estado y el código postal. Asimismo, debe describir la cantidad de pies cuadrados que abarca y los medios por los cuales se midió la superficie.

Goce pacífico: El derecho tácito de un arrendatario a usar y gozar de la propiedad arrendada sin obstrucción ni invasión de otros residentes del edificio, ni el arrendador u otros terceros.

Renovación: La opción que tiene el arrendatario al término del contrato de arrendamiento, o alquiler, o renta de elegir renovar el contrato por un plazo de tiempo determinado.

Alquiler o renta: El pago de una cantidad de dinero específica a cambio del derecho al goce exclusivo de la propiedad residencial, generalmente efectuado mediante pagos periódicos (por ejemplo, mensuales). Un contrato de arrendamiento o alquiler residencial debe fijar el monto de la renta y cuándo y cómo debe pagarse.

Control del alquiler: Presentes principalmente en áreas urbanas, las leyes de control del alquiler limitan el monto de la renta que un arrendador puede cobrar a un arrendatario, con arreglo a ciertas restricciones. La mayoría de las leyes de control del alquiler permiten aumentos por determinadas cantidades, por ejemplo, un 2.5%.

Derecho de ingreso: El derecho (muy limitado) del arrendador de ingresar a las instalaciones una vez alquiladas al arrendatario. Por lo general ocurre solo en casos de emergencia, para mostrar la unidad a un posible arrendatario o para realizar reparaciones (en las últimas dos situaciones, debe notificarse debidamente al arrendatario).

Depósito de garantía o depósito de seguridad: Es un monto de dinero reembolsable que un nuevo arrendatario paga al arrendador en la fecha de mudanza o antes para garantizar el cumplimiento de sus obligaciones en virtud del arrendamiento. Por ejemplo, si ocurren daños la propiedad más allá del deterioro habitual, o el pago del alquiler no se cumple, entonces el depósito cubrirá esos gastos.

La mayoría de los estados ha impuesto límites al monto de dinero que un arrendador puede exigir por concepto de depósito en garantía. Un contrato de arrendamiento o alquiler debe fijar el monto del depósito en garantía y establecer para qué se usará, dónde se efectuará y si devengará intereses.

Subarrendamiento o cesión: Otorga al arrendatario el derecho de subarrendar o ceder la propiedad en caso de que no pueda completar el plazo del arrendamiento o que desee alquilar parte de su espacio a un tercero.

Esta cláusula especificará las condiciones en las que el arrendatario podrá valerse de este derecho.  Pero el arrendatario original continúa siendo el responsable de cumplir con las disposiciones del arrendamiento no el subarrendatario.

Mejoras del arrendatario: Indica si el arrendatario tiene derecho a realizar mejoras en la propiedad y el alcance de las mejoras permitidas por el arrendador. Esto es muy diferente a las reparaciones necesarias que debe hacer el arrendador para que la vivienda sea habitable.

Terminación: Impone la obligación sobre el arrendatario de devolver la propiedad en determinadas condiciones al término del alquiler.

Fecha de terminación del arrendamiento: Especifica la fecha de finalización del alquiler.

Plazo del arrendamiento: Identifica en meses o años la duración del arrendamiento. También debería estipular cuándo el arrendatario tiene derecho a tomar posesión.

Uso de las instalaciones: Especifica toda restricción respecto del uso de las instalaciones.

Garantía de habitabilidad: La obligación del arrendador residencial de proporcionar al arrendatario una unidad de arrendamiento apta para ocuparse, incluyendo las condiciones básicas de vivienda y la realización de reparaciones oportunas.

Sin embargo, lo que es “razonable” en un territorio puede no serlo en otro. Por ejemplo, en California si un arrendador no se encarga de aislar debidamente las tuberías, esto no es una violación a la garantía de habitabilidad. Pero este tipo de incumplimiento en Minnesota puede derivar en una declaración de responsabilidad si las tuberías se congelen durante la noche.

¿Cuándo necesito la ayuda de un abogado de bienes raíces?

Normalmente para efectuar o asumir un contrato de arrendamiento no es obligatorio contratar a un abogado.

Pero si enfrenta una disputa sobre la renta o compra de una propiedad, un juicio hipotecario, un proceso de desalojo por discriminación, incumplimiento de los términos del contrato, u otras razones que no cumplen con la ley, entonces un abogado puede ayudarle.

Un abogado trabajará para obtener el mejor resultado posible y proteger sus derechos. El primer paso es encontrar a un abogado especializado en la ley de bienes raíces en su área.

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