¿Rentaste un cuarto durante el Mundial y te lo destruyeron? Estas son tus opciones legales

Por Mairim Gomez | Revisado por Lilian Soto-Wiechert, CP | Última actualización 5 de junio de 2026

Tener el Mundial de Fútbol cerca de casa puede ser una buena oportunidad para ganar dinero extra, por ejemplo, rentando un cuarto por unos días. Pero se te puede “voltear la tortilla” si el huésped provoca daños, no quiere pagar o, en el peor escenario, se niega a irse.

La situación puede parecer extrema, pero no es imposible: alguien llega para ver partidos y… celebra de más, invita personas no autorizadas, fuma donde no debe, rompe la TV o deja la habitación en condiciones que exigen limpieza profunda. Todo es posible, incluso que el comportamiento del huésped genere una condición insegura en tu hogar.

Pero antes de adentrarnos en el tema de quién debe “pagar los platos rotos”, hay otras cuestiones que deben analizarse primero: ¿Podías rentar ese cuarto? ¿La persona se considera huésped (lodger) o arrendatario (tenant)? ¿La reserva fue por Airbnb o por contrato directo?

Las respuestas a muchas preguntas varían según el estado, la ciudad, el tipo de propiedad, el contrato y la plataforma usada. En este artículo te contamos qué puedes hacer dependiendo del caso.

¿Qué hacer antes de poner en renta una habitación en EE. UU.?

Si eres dueño de la casa o apartamento, generalmente puedes tener más libertad, pero aun así debes revisar aspectos clave:

  • Reglas locales, posibles restricciones de la ciudad y normas de zonificación.
  • Permisos o licencias.
  • Reglas de la asociación de propietarios (HOA).

Algunas asociaciones limitan o prohíben los alquileres de corto plazo. Otras exigen registro, aprobación previa, estadías mínimas o seguros específicos.

Si no eres dueño, sino arrendatario, el asunto es más delicado. Debes revisar tu contrato de arrendamiento. Muchos prohíben subarrendar, rentar habitaciones, usar la vivienda como negocio o publicar el espacio en plataformas como Airbnb sin autorización escrita del propietario.

También hay ciudades que regulan los alquileres de corto plazo por medio de registros, licencias, permisos, impuestos, límites de días o reglas contra “party houses”.

Ganar un dinerito extra puede salir caro si violas tu contrato, las reglas del edificio o las ordenanzas locales. Revisa las reglas antes de ofrecer la habitación.

No es lo mismo huésped que arrendatario

En términos generales, se considera arrendatario a la persona que renta una unidad —una casa, apartamento, condominio u otra vivienda— por un período establecido, paga renta y tiene derecho exclusivo de uso sobre ese espacio.

En cambio, si rentas un cuarto dentro de la casa donde vives, la persona se considera “huésped”, dependiendo de la ley estatal.

La diferencia principal entre huésped y arrendatario es la posesión exclusiva: con el pago de la renta un arrendatario tiene ciertos derechos legales sobre el acceso a la propiedad por parte del dueño. Un huésped solo tiene permiso de uso y comparte las áreas comunes con el propietario, quien mantiene el control de la vivienda.

La diferencia importa si llegara a darse el caso de que la persona no quiera irse. Aunque las leyes varían por estado, puede ser más sencillo sacar a un huésped que desalojar a un inquilino formal.

Por otro lado, un daño a tu propiedad no te da permiso automático para violar leyes de privacidad o desalojo. Las leyes locales tienen la última palabra y, si la situación es urgente, hay amenazas o la persona no se quiere ir, puede ser necesario llamar a la policía o consultar a un abogado local.

Evita estas acciones si la estadía aún no termina:

  • sacar pertenencias a la calle;
  • entrar por la fuerza;
  • retener documentos personales;
  • publicar sus datos en redes sociales.

¿Contrato directo o Airbnb?

Si rentaste el cuarto directamente y te lo dañaron, todo dependerá del acuerdo que firmaste —si firmaste algo— y de la ley estatal o local aplicable.

Un contrato básico para proteger tus bienes debería incluir:

  • nombre legal de las partes;
  • fechas de entrada y salida;
  • monto de renta y depósito;
  • reglas sobre visitas;
  • reglas sobre fiestas, ruido y alcohol;
  • prohibición o autorización de fumar;
  • uso de áreas comunes;
  • inventario de muebles y objetos;
  • responsabilidad por daños;
  • proceso para reportar daños;
  • forma de resolver disputas;
  • reglas de devolución o retención del depósito.

Si usaste Airbnb, además de las leyes aplicables, entran las reglas de la plataforma. Airbnb permite a los anfitriones solicitar reembolsos por ciertos daños causados por huéspedes durante una estadía. La protección por daños al anfitrión (AirCover) puede cubrir ciertos daños a la vivienda o pertenencias, pero Airbnb aclara que esta “no es una póliza de seguros y sus términos no incluyen todo tipo de daños”. Tiene condiciones, exclusiones y plazos que el anfitrión debe cumplir.

Entre las exclusiones están: desgaste normal, pérdida de dinero en efectivo, daños por actos de la naturaleza y limpieza ordinaria esperada después del checkout.

Por eso, la propia plataforma recomienda a los anfitriones obtener un seguro por su cuenta para cubrir cualquier daño material que puedan causar los huéspedes que Airbnb no cubra.

Para recuperar dinero, necesitas demostrar tres cosas: qué se dañó, quién causó el daño y cuáles son los costos de reparación o reemplazo.

Si vas a pedir reembolso por Airbnb, la plataforma exige documentación verificable. Eso puede incluir fotografías, videos, recibos, inventarios, presupuestos de reparación o reemplazo y explicación de por qué el huésped es responsable.

Si vas por vía civil, aplica el mismo principio. Es buena idea tomar fotos y videos antes de la estadía en caso de que necesites presentar un reclamo.

La lección es clara: si vas a rentar durante el Mundial, que quede todo por escrito. Evalúa tu posible ganancia frente a los costos de una póliza. Usar una plataforma, como Airbnb, que cubra ciertos daños o tener un seguro puede marcar la diferencia entre recuperar dinero o asumir la pérdida.

El daño ya ocurrió: acciones inmediatas

Si descubres que te dañaron el cuarto o parte de la propiedad, no empieces por discutir. Empieza por protegerte y documentar la situación:

  1. Tu seguridad personal es lo primero. No confrontes al huésped si está alterado, agresivo o intoxicado. Si hay una emergencia o condición peligrosa, llama a las autoridades correspondientes.
  2. Toma fotos y videos de todo. Evita tocar o mover objetos antes de documentar.
  3. Haz una lista de daños.
  4. Busca presupuestos de reparación o limpieza.
  5. Comunícate por escrito con el huésped. Ten a mano mensajes, recibos, reglas de la casa aceptadas por el huésped y contrato.
  6. Si fue por Airbnb, usa el Centro de resoluciones dentro del plazo aplicable.

Esto no es solo sentido común. Es estrategia legal. Si luego necesitas reclamar dinero, negociar, presentar un reclamo por Airbnb o demandar, vas a necesitar pruebas.

Si el daño ocurrió en un cuarto ofrecido a través de Airbnb, actúa rápido. Airbnb indica que el anfitrión debe documentar el problema con fotos o videos, obtener presupuestos o recibos y presentar una solicitud de reembolso en el Centro de resoluciones dentro de 14 días desde el checkout del huésped responsable.

El huésped tiene 24 horas para responder. Si no responde, paga parcialmente o rechaza el pago, el anfitrión puede elevar la solicitud bajo “Host Damage Protection” para que Airbnb revise el caso.

¿Puedo retener el depósito?

Si hubo un depósito de seguridad en un contrato directo, puede ser posible retener parte o todo el depósito para pagar por las reparaciones. Pedir un depósito es buena idea, pero debes incluir en el contrato los términos sobre su retención.

Las reglas sobre depósitos cambian por estado, especialmente en el caso de arrendatarios. Muchos estados exigen que el propietario entregue una explicación por escrito, detalle las deducciones y devuelva cualquier saldo restante dentro de un plazo específico.

Si pediste depósito:

  • No lo retengas sin documentar el daño.
  • No cobres dos veces por el mismo daño.
  • No incluyas desgaste normal como si fuera destrucción.
  • Entrega un desglose escrito de las deducciones.
  • Guarda recibos, presupuestos y evidencia.
  • Revisa la ley del estado donde está la propiedad.

Si la reserva fue por Airbnb, el camino principal no suele ser “retener el depósito”, sino presentar una solicitud de reembolso por daños a través del Centro de resoluciones, si corresponde.

¿Tendré que demandar?

No todos los casos deben terminar en corte. Si el huésped reconoce parte del daño o está dispuesto a pagar, una negociación por escrito puede ahorrar tiempo, dinero y estrés.

Comunícate con el huésped y explícale la situación. Envía los presupuestos estimados por las reparaciones y, si lo consideras conveniente para ti, puedes ofrecer un plazo para el pago. Mantén el tono respetuoso y profesional. Evita insultos o amenazas.

Si no hay acuerdo, la mediación puede ser una alternativa. Un mediador neutral puede ayudar a las partes a llegar a un acuerdo sin pasar por un litigio completo. Pero si el daño es serio y el huésped se niega a responder, la vía civil puede ser necesaria.

Como anfitrión o propietario puedes considerar una acción civil para reclamar compensación por daños a la propiedad de alquiler, incumplimiento de contrato u otras reclamaciones aplicables según la ley del estado si el caso lo amerita. Si la cantidad está dentro del límite permitido, podría presentarse en una corte de reclamos menores.

Pero en el contexto del Mundial, donde muchas personas viajan desde otros estados o incluso otros países, es mejor buscar la solución más práctica o protegerte alquilando a través de una plataforma que cubra ciertos daños.

Demandar no siempre significa recuperar dinero rápido. Un proceso legal puede tomar tiempo y requerir más gastos, entre ellos los honorarios de abogado.

¿Qué hacer antes de rentar un cuarto durante el Mundial? (check list)

Si todavía lo estás pensando, estás a tiempo de tomar medidas antes de ofrecer el cuarto. Te preparamos esta check list:

  • Verifica si tu ciudad permite alquileres de corto plazo. Revisa impuestos, licencias y permisos.
  • Revisa las reglas de la HOA, condominio o edificio.
  • Si no eres dueño, confirma si tu contrato permite subarrendar o rentar habitaciones.
  • Prepara reglas claras de la casa, incluyendo reglas sobre fiestas, visitas y ruido.
  • Crea un inventario y documenta la habitación con fotos y videos antes de rentar.
  • Revisa tu seguro de inquilino o propietario y considera cobertura para alquileres de corto plazo.
  • No rentes sin contrato escrito.
  • Mantén la comunicación dentro de la plataforma si usas Airbnb y evita acuerdos por fuera.

Rentar un cuarto puede ser una buena oportunidad, pero cuando se trata de tu casa, tus muebles y tu tranquilidad, lo mejor es tomar todas las precauciones posibles.

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