Muerte en Six Flags: lo que este caso nos enseña sobre la responsabilidad civil en parques de atracciones

Por Lilian Soto-Wiechert, CP | Revisado por Mariana Petersen, LLB | Última actualización 13 de octubre de 2026

Las montañas rusas están diseñadas para acelerar el pulso, no para convertirse en noticia por una tragedia.

Sin embargo, eso es exactamente lo que ocurrió este lunes en Six Flags Over Georgia, donde un hombre de 42 años murió tras salir despedido de una montaña rusa. De acuerdo con reportes de AP News, la policía reveló que la víctima fue expulsada de la atracción, impactó a otros visitantes y terminó cayendo al suelo. Tras el incidente, la empresa cerró temporalmente nueve montañas rusas similares en Estados Unidos y Canadá mientras continúan las investigaciones.

Más allá de la tragedia, el caso plantea una pregunta importante: si compras una entrada para un parque de diversiones, ¿renuncias automáticamente a tu derecho de reclamar si algo sale mal?

Lo ocurrido ofrece una oportunidad para entender cuándo un parque de atracciones puede ser considerado legalmente responsable por las lesiones o la muerte de un visitante.

¿Qué pasó en Six Flags Over Georgia?

De acuerdo con las autoridades, el hombre fallecido fue identificado como Hassan Jihad Ibn Kariem, de 42 años. Los investigadores indicaron que fue expulsado de la atracción y golpeó a otros visitantes antes de caer debajo de la montaña rusa. Varias personas también resultaron heridas. La causa exacta del incidente continúa bajo investigación.

Testigos describieron haber visto al pasajero salir de su asiento durante el recorrido. Mientras tanto, representantes de Six Flags, autoridades estatales e incluso el fabricante de la atracción participan en los esfuerzos para esclarecer lo sucedido.

Y ahí es donde surge la pregunta clave: ¿cómo terminó un visitante fuera de una atracción diseñada precisamente para mantener a sus pasajeros seguros? La respuesta podría ser determinante para establecer si existe algún tipo de responsabilidad legal.

“Compré la entrada, así que acepté el riesgo”: un mito muy común

Muchas personas creen que al entrar a un parque de diversiones aceptan cualquier cosa que pueda ocurrir; no es exactamente así. De hecho, esa es una de las ideas equivocadas más comunes después de un accidente en una atracción mecánica.

Es cierto que las atracciones implican riesgos inherentes. Una montaña rusa puede generar movimientos bruscos, aceleración, cambios repentinos de dirección y otras experiencias que forman parte normal de la atracción. Sin embargo, aceptar esos riesgos no significa que una empresa quede libre de responsabilidad en cualquier circunstancia.

Por ejemplo, una persona puede asumir el riesgo normal de subir a una montaña rusa, pero eso no necesariamente implica aceptar:

  • fallas mecánicas;
  • dispositivos de seguridad defectuosos;
  • mantenimiento inadecuado;
  • inspecciones deficientes;
  • errores operativos;
  • incumplimiento de normas de seguridad.

En muchos estados, las exenciones de responsabilidad tienen límites y no suelen proteger a una empresa frente a determinados actos de negligencia.

¿Fue una falla del parque o una imprudencia del visitante?

Cuando ocurre una tragedia como esta, casi toda investigación termina girando alrededor de una misma pregunta: ¿falló la atracción o falló el comportamiento del visitante?

Si existió una falla del parque

La responsabilidad podría recaer en el parque, el fabricante de la atracción o ambas partes si se descubre, por ejemplo:

  • un defecto de diseño;
  • un problema mecánico;
  • mantenimiento insuficiente;
  • fallas en los sistemas de seguridad;
  • errores durante la operación de la atracción;
  • inspecciones inadecuadas.

En ese escenario, las personas lesionadas o los familiares de una víctima podrían tener bases para presentar una reclamación legal.

Si existió una conducta imprudente del visitante

Las investigaciones también pueden concluir que las lesiones estuvieron relacionadas con acciones del propio usuario.

Algunos ejemplos podrían incluir:

  • ignorar instrucciones de seguridad;
  • intentar levantarse durante el recorrido;
  • manipular sistemas de sujeción;
  • incumplir restricciones físicas o médicas.

Si eso ocurre, la responsabilidad del parque podría reducirse o incluso desaparecer dependiendo de las circunstancias y de las leyes estatales aplicables. Por ahora, las autoridades no han atribuido responsabilidad a ninguna persona o empresa. Las investigaciones siguen abiertas.

¿Por qué Six Flags cerró otras montañas rusas de golpe?

Después del accidente, Six Flags Entertainment Corp. cerró temporalmente nueve montañas rusas similares ubicadas en distintos parques de Estados Unidos y Canadá. La empresa señaló que la medida se tomó por precaución mientras continúa la investigación.

Eso no significa necesariamente que se haya encontrado una falla. Pero sí es una señal de que la empresa considera lo ocurrido lo suficientemente grave como para revisar otras atracciones similares antes de permitir que vuelvan a operar.

Cuando ocurre un incidente grave, las empresas suelen tomar medidas temporales para:

  • revisar atracciones similares;
  • preservar evidencia;
  • colaborar con investigadores;
  • reducir el riesgo de incidentes adicionales;
  • tranquilizar al público mientras se conocen más detalles.

En otras palabras, el cierre preventivo no es una admisión de responsabilidad, pero sí muestra la gravedad con la que se está tratando el caso.

Cuando una persona se lesiona en propiedad ajena, la ley no siempre ve el accidente como una “cuestión de mala suerte”.

En muchos casos, entra en juego la llamada responsabilidad por condiciones peligrosas o premises liability, una rama del derecho que permite reclamar daños cuando un propietario no mantiene una propiedad razonablemente segura para quienes tienen derecho a estar allí.

Aunque muchas personas asocian este concepto con resbalones o caídas, también puede aplicarse a situaciones más complejas.

Algunos ejemplos incluyen:

  • parques de diversiones;
  • centros comerciales;
  • supermercados;
  • hoteles;
  • estacionamientos;
  • estadios;
  • eventos públicos.

La pregunta central suele ser la misma: ¿el propietario conocía o debería haber conocido una condición peligrosa y no tomó medidas razonables para corregirla?

¿Cuándo puede un parque de diversiones ser responsable de tus lesiones?

Cada caso es diferente, pero algunas situaciones que pueden dar lugar a una reclamación incluyen:

  • mantenimiento deficiente de una atracción;
  • equipos o sistemas de seguridad defectuosos;
  • falta de advertencias adecuadas;
  • capacitación insuficiente de empleados;
  • incumplimiento de normas de inspección;
  • condiciones peligrosas dentro de las instalaciones.

La existencia de una lesión no significa automáticamente que exista responsabilidad legal. Sin embargo, tampoco significa que el visitante haya perdido todos sus derechos simplemente por haber comprado una entrada.

¿Qué puedes hacer si te lesionas en propiedad ajena?

Si sufres una lesión en un parque de diversiones u otro lugar abierto al público, puede ser útil:

  1. Buscar atención médica lo antes posible.
  2. Reportar el incidente a la empresa o administración del lugar.
  3. Tomar fotografías si es posible.
  4. Obtener información de testigos.
  5. Conservar documentos, facturas y registros médicos.
  6. Evitar hacer declaraciones apresuradas sobre las causas del accidente.

La forma en que se documentan los hechos durante las primeras horas y días puede ser importante para cualquier reclamación posterior.

Un accidente grave en un parque de diversiones puede generar gastos médicos, pérdida de ingresos y otras consecuencias de largo plazo.

El caso de Six Flags todavía está bajo investigación. Sin embargo, una de las principales lecciones que deja es que comprar una entrada no significa renunciar automáticamente a todos tus derechos. Cuando una lesión ocurre en una propiedad abierta al público, las circunstancias importan, y también importa quién tenía la responsabilidad de mantener ese lugar seguro.

Si tú o un ser querido sufrió lesiones en una atracción mecánica o cualquier otra propiedad abierta al público, un abogado de lesiones personales puede ayudarte a evaluar si existe una posible reclamación por daños.

Newsletter

Suscríbase a nuestro boletín gratis y manténgase actualizado con nuestros últimos artículos.