En Texas, será un crimen cruzar la frontera estatal ilegalmente

Por Mariana Petersen, LLB | Revisado por Jonathan Calvopina, MBA | Última actualización 17 de noviembre de 2023

En una medida radical y controvertida buscando detener el flujo migratorio hacia el estado, el Congreso de Texas acaba de aprobar una nueva ley que hará entrar a este estado ilegalmente en un crimen.

La Ley SB4

El martes 14 de noviembre del 2023 fue aprobada por el Congreso de Texas la SB 4 (Ley del Senado 4, en inglés Senate Bill 4). Dicha legislación se refiere a aquellos que cruzan ilegalmente la frontera estatal con el estado de Texas desde México, convirtiendo el cruce en un delito menor (misdemeanor) que podría pasar a convertirse en un delito mayor (felony) si la persona inmigrante se reúsa a regresar a México o es acusada de otros crímenes.

Esto representa un cambio importante, ya que da al estado de Texas potestad para que sus oficiales arresten a personas indocumentadas o les ordenen regresar a México. Los delitos menores tienen 1 año de prisión como pena máxima y las felonías entre 2 y 20 años.

Es importante aclarar que, a nivel estatal, un oficial no tendría nunca la autoridad (en inglés) para ordenar a alguien en la frontera que regrese a México, sino que el sistema federal permite que la persona pueda presentar un reclamo con oficiales y jueces de inmigración.

Argumentos a favor

Los defensores de esta ley afirman que la alarmante situación en la frontera con el incremento de migrantes los ha llevado a tomar esta medida. La cantidad de gente que llega constantemente está, en la opinión de aquellos a favor, terminando recursos locales y federales.

Representantes a favor, como el congresista David Spiller, llama a la ley un “punto de referencia que permite a Texas proteger a los tejanos”. Además, añadió que Texas está en todo su derecho como estado de defender y proteger sus fronteras.

Otros defensores de la ley basan la medida en proteger a los residentes del estado de actividad criminal. Artículos y posts de grupos de derecha afirman que ciertos vecindarios se han convertido en centros que atraen específicamente a migrantes, incluyendo carteles y actividades delictivas. Especialmente, citan el área conocida como Colony Ridge en el condado de Liberty (en inglés).

Argumentos en contra

Analizando la legalidad de la medida, muchos críticos afirman que, a Texas como estado, no le corresponde sacar una ley que regula una cuestión federal, como lo es cualquier tema de inmigración. La Senate Bill 4 es una ley estatal que toma potestades que no le corresponden a Texas.

Además, existe un precedente judicial, el caso Arizona contra EE.UU., en el que la Corte Suprema decidió que la autoridad para arrestar a alguien por su estado migratorio no le corresponde a la policía local sino al gobierno federal.

Otra crítica importante, es que la ley es esencialmente “racista” y “discriminatoria”. Quienes toman esta postura argumentan que permitir que la policía estatal tenga poder de “policía de inmigración” pondrá a la gente de color en un lugar vulnerable, creando sospechas basadas en aspecto físico o acento de que ciudadanos y residentes legales podrían ser inmigrantes ilegales.

Repercusiones entre latinos

La ley no ha pasado desapercibida en ninguno de los dos lados de la frontera. Muchos latinos en Texas consideran que traerá consecuencias de “elaboración de perfiles raciales” ya que todos, incluso los nacidos y criados en Texas, podrían ser detenidos e interrogados simplemente por parecer un inmigrante. Además, restringe las posibilidades de pedir asilo y presentar un caso de inmigración.

Del otro lado, el gobierno mexicano no se ha mostrado a gusto con la novedad. La ministra de relaciones exteriores mexicana afirmó que “el gobierno de México categóricamente rechaza cualquier medida que permita a autoridades estatales o locales detener y regresar nacionales o extranjeros a territorio mexicano”.

Las críticas del gobierno mexicano incluyen que esta medida no respeta el debido proceso y que una gran parte de estos migrantes que serían devueltos a México no son mexicanos. De hecho, 83% de los migrantes (en inglés) que fueron encontrados por los agentes de frontera este año no son ciudadanos de México sino de países centroamericanos, sudamericanos, Asia y Europa del Este.

Esta no es la primera medida controvertida del gobernador Greg Abbott en materia de inmigración. Otros programas que ha encabezado incluyeron poner alambres de púas y guardias en la frontera y enviar a migrantes en buses a ciudades gobernadas por demócratas, sin coordinación con ellos.

En conjunto con la SB 4 también se está debatiendo la ley SB 3 que, de contar con aprobación, aumentará el presupuesto tejano para construir barreras físicas entre Texas y México, incluyendo paredes, alambres, boyas flotantes y cercas. La SB 3 al momento se dirige a la cámara del senado para debatirse detalles de su contenido, mientras que la ley SB 4 solo necesita de la firma del gobernador tejano Abbott, quien ya se mostró más que dispuesto a esto.

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