Bebé fue encontrado vivo en la morgue: ¿qué falló y hubo negligencia médica?

Por Mariana Petersen, LLB | Revisado por Lilian Soto-Wiechert, CP | Última actualización 28 de octubre de 2026

La pérdida de un hijo es una de las experiencias más devastadoras que puede enfrentar una familia. Pero en este caso ocurrió algo aún más desgarrador: después de comunicarles que su hijo había muerto, el hospital lo trasladó a la morgue, conocida como el “cuarto frío”, pese a que aún seguía con vida.

¿Cómo se puede cometer un error así? ¿Qué falló? ¿Y qué implicaciones legales deja todo este caso? Analizamos el posible caso de negligencia.

Las investigaciones apuntan a varios frentes implicados. Se alega que los profesionales de la salud lo declararon muerto antes de que llegaran los resultados de los estudios, los policías lo llevaron igual al “cuarto frío” aún cuando vieron posibles signos de vida y los padres habrían estado fumando marihuana mientras el niño se ahogaba en la piscina. 

La historia y los errores

Vincent Fiordilino, de 18 meses, llegó al Mercy Gilbert Medical Center, en Gilbert, Arizona, tras casi ahogarse en una piscina. El incidente ocurrió el día del Super Bowl y se alega que los padres estaban distraídos durante la celebración y fueron los invitados quienes lo encontraron flotando boca abajo en la piscina. Según la policía, ambos padres admitieron haber fumado marihuana y no vigilar de cerca a su hijo durante la fiesta. El informe sostiene que la caída no se notó por el posible estado de ánimo alterado de ambos por marihuana u otras sustancias. Otra fuente indica que los agentes detectaron un fuerte olor a marihuana en la casa y puertas abiertas que podían permitir al niño llegar solo a la piscina. 

En el hospital, el niño fue declarado muerto a las 6:20 p.m. por el médico de emergencias Aryan Toosi. Se pidió un minuto de silencio y luego se envió a los padres a su casa devastados. Antes de irse, los padres le dieron un abrazo de despedida y dijeron advertir que el niño parecía todavía estar respirando. Los policías también dijeron que el niño parecía respirar tras la declaración de muerte, pero las enfermeras lo atribuyeron a respiración agónica. Es más, según el informe, cuando los policías dijeron al Dr. Toosi que el niño parecía seguir respirando, él respondió que “hicieran su trabajo y le dejaran hacer el suyo a él, que para algo había ido a la universidad de medicina”.

El personal trasladó al niño a la morgue hacia las 7:23 p.m., y el equipo del médico forense lo encontró vivo y respirando alrededor de las 11:52 p.m. Después de haber pasado horas en el “cuarto frío”, fue trasladado de urgencia al Phoenix Children’s Hospital en estado crítico. Posteriormente, fue dado de alta. Sin embargo, el niño sufrió daño cerebral severo y permanente (no puede deglutir, sufre convulsiones y perdió el control motor para sentarse o gatear). 

Una declaración de muerte demasiado rápida

Un ahogamiento con paro cardíaco prolongado es muy difícil de evaluar, y declarar la muerte exige confirmar que no hay signos de vida. Un pulso débil o una respiración irregular pueden ser fáciles de pasar por alto o de descartar. Existe también la llamada auto resucitación o fenómeno de Lázaro, que es muy rara, pero normalmente se da después de declarar la muerte y no mientras ya hay señales visibles de vida.

Que el error fuera de juicio médico, de protocolo del hospital o de ambos es justo lo que investiga la policía, la Fiscalía General y, probablemente, la futura demanda de la familia.

Al día de hoy, la familia no presentó una demanda… pero el hecho de que la madre salió a hablar públicamente este mes y habría un altísimo cálculo de daños por los gastos médicos que el niño necesitaría de por vida hace pensar que es altamente probable que se presente pronto. 

Los posibles errores incluyen:

  • Una declaración de muerte apresurada. Se hizo minutos después de tomar las muestras y antes de tener resultados.
  • Se ignoraron las alertas de varias personas. Una enfermera dijo que había pulso, dos agentes y los padres vieron al niño respirar, y aun así se siguió adelante con la declaración de muerte.
  • El médico atribuyó esos signos a respiración agónica. Según el informe, las enfermeras dijeron que lo que se veía era “agonal breathing”. Es un reflejo que puede ocurrir sin que haya recuperación real, pero distinguirlo de una respiración verdadera es justamente donde se pudo errar. 
  • No se esperaron los análisis. La madre sostiene que los resultados de laboratorio llegaron 18 minutos después de la declaración de muerte, y que si hubieran esperado, el desenlace sería otro. El informe del médico tampoco se firmó hasta el día siguiente. 
  • Nadie volvió a revisarlo antes de enviarlo a la morgue. Fue trasladado alrededor de las 7:23 p.m. y lo encontraron vivo casi cinco horas después. Las fuentes no explican qué verificación se hizo, si es que hubo alguna.

Implicaciones legales

El caso tiene varias vías legales posibles a la vez:

  • Investigación penal sobre el médico. La policía de Gilbert pidió a la Fiscalía General de Arizona que revise el caso por posible abuso infantil con cargos de delito grave. La Fiscalía dijo que aún no decide si lo hará.
  • Investigación sobre los padres. La policía recomendó cargos de abuso infantil por negligencia criminal contra ellos, porque los informes dicen que fumaban marihuana cuando ocurrió el incidente. Es una recomendación policial, no una acusación formal, y la fiscalía la habría descartado.
  • Demanda civil por mala praxis. Es la vía principal para obtener compensación.
  • Revisión administrativa. La junta médica estatal y las revisiones internas del hospital pueden derivar en sanciones o cambios de protocolo.

Sin embargo, todas estas vías tienen diferentes probabilidades de prosperar según la ley. Por naturaleza, la demanda civil sería la que más posibiliades de éxito tiene. En una demanda civil basta demostrar que algo es “más probable que no” (preponderancia de la evidencia), muy por debajo del estándar penal. A continuación, evaluaremos cada una de estas circunstancias.

1. Demanda civil por mala praxis (la más probable).

  • Lo que tiene que demostrarse: en una mala praxis médica, (y para ganar cualquier caso por negligencia) tienen que estar presentes cuatro elementos, que se suelen conocer como la regla de las cuatro “D”s. “Duty”, deber de cuidado del demandado, “dereliction”, desviación de ese deber de cuidado, “damage”, daño causado por esa desviación y “direct cause” o causa directa, que la desviación fuera la razón por la que ocurrió el daño. Desde ya, no se va a demandar sólo al médico sino también al hospital alegando que sus protocolos fueron insuficientes y que tiene responsabilidad por las acciones del médico por ser su empleado. Además, claramente el hospital tiene más recursos y seguros que un médico individual, lo que afecta la posibilidad real de cubrir los daños (es decir, pagar una indemnización).
  • Evidencia documental: hay horarios concretos, una prueba ordenada y cancelada, resultados que llegaron después de la declaración de muerte, un informe firmado tarde y cámaras corporales de la policía.
  • Daños: son graves y probablemente de por vida, y la víctima es un niño pequeño.
  • Obstáculo principal: La defensa dirá que las secuelas vienen del ahogamiento y no de la declaración de muerte. La familia tendría que demostrar con peritos que esas casi cinco horas sin tratamiento agravaron el daño.
  • Otro obstáculo: en Arizona existe un sistema de culpa proporcional y se puede asignar parte de la culpa a terceros aunque no sean demandados. Si se atribuye parte a la supervisión de los padres, eso podría reducir lo que pague el hospital.
  • Resultado típico: estos casos suelen terminar en un acuerdo extrajudicial, que suele ser confidencial.

2. Cargos contra los padres (descartados).

  • La policía recomendó cargos por abuso infantil con negligencia criminal, pero la decisión final es de la fiscalía, y no hay acusación formal.
  • La fiscalía tendría que probar que los padres, con negligencia criminal, causaron o permitieron que el niño estuviera en una situación que pusiera en peligro su salud, no que el consumo de marihuana fuera por sí solo la causa de la falta de supervisión. Los fiscales también consideran la simpatía pública y el costo de procesar a una familia en esta situación.
  • La fiscal del condado de Maricopa, Rachel Mitchell, decidió no presentar cargos contra los padres. Según informó la fiscalía, no existía una probabilidad razonable de lograr una condena más allá de toda duda razonable. Los investigadores determinaron que la vivienda contaba con medidas de seguridad adecuadas para restringir el acceso a la piscina y que no había evidencia de una alteración de facultades penalmente punible asociada al consumo de marihuana.

3. Cargos penales contra el médico (posibles pero no seguros).

  • Se exige probar una negligencia criminal o imprudencia grave más allá de toda duda razonable. Los errores de juicio médico casi nunca llegan a ese nivel.
  • Aun así, este caso es inusual. Hubo avisos de que el niño respiraba, y la policía pidió la revisión del caso. La Fiscalía General dijo que aún no ha decidido si lo revisará.
  • Es posible que haya más sanciones administrativas (junta médica, privilegios hospitalarios) que penales.

4. Contra los policías (prácticamente nulas).

  • Los agentes lo llevaron al cuarto frío aun cuando fueron quienes notaron señales de vida e hicieron preguntas.
  • Sin embargo, siguieron las instrucciones del personal médico, y una demanda civil contra ellos tendría poco sustento, porque no tenían autoridad médica y suelen contar con protecciones legales (inmunidad calificada).

La historia de Vincent no tuvo un final completamente feliz. Aunque encontrarlo con vida fue un verdadero milagro, las secuelas del accidente resultaron devastadoras. Según el abogado de la familia, el niño enfrenta graves complicaciones médicas y necesitará cuidados permanentes durante el resto de su vida. En una entrevista, su madre confesó que sigue pensando en lo ocurrido todos los días y que aún se hace las mismas preguntas: “¿Qué hizo que mi hijo no valiera la pena?” y “¿Qué hizo que mi hijo no mereciera su tiempo?”.

Una sospecha de mala praxis siempre amerita una consulta con un abogado dedicado a esta rama del derecho. Los errores en salas de emergencias y diagnósticos apresurados pueden dar lugar a reclamos millonarios por daños de por vida. 

Al momento, nada explica cómo es posible que se haya llevado al niño al cuarto frío aún cuando varias personas advirtieron que parecía seguir respirando. Ahora, las investigaciones y los tribunales tendrán que responder este interrogante.

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