Trump demanda al diario Wall Street Journal y niega que el dibujo de la mujer desnuda sea suyo
Por Kit Yona, M.A. | Adaptado al español por Mariana Petersen, LLB | Última actualización 28 de julio de 2025
El presidente Donald Trump ya estaba lidiando con el descontento de sus seguidores por las afirmaciones del Departamento de Justicia de que no hay ninguna lista de clientes contenida en los archivos relativos al acusado de tráfico sexual Jeffrey Epstein. Recientemente, el 18 de julio de 2025, presentó una demanda contra el megadonante republicano Rupert Murdoch, el Wall Street Journal (WSJ) y un par de periodistas. Alegando difamación por la publicación de una supuesta carta que Trump envió a Epstein por su 50 cumpleaños, pide 10000 millones de dólares por daños y perjuicios.
El artículo del WSJ afirma que Trump contribuyó con un dibujo para el 50 cumpleaños de Epstein del torso de una mujer con su firma como vello púbico. El artículo también alega que el dibujo va acompañado de una nota que dice, entre otras cosas, «Feliz cumpleaños – y que cada día sea otro secreto maravilloso».
Trump declaró en las redes sociales que todo lo relacionado con la historia era falso y prometió retribución a través de la demanda. Aunque el supuesto dibujo no se incluyó con el artículo, parece poco probable que el WSJ, que habló con Trump antes de la publicación, hiciera tal afirmación sin alguna prueba. Incluso si la carta resulta ser falsa, los personajes públicos que reclaman por difamación tienen un listón notoriamente alto que superar.
El WSJ sólo debe demostrar que no publicó una historia que sabía que era falsa o que temerariamente no tuvo en cuenta la verdad. Sin embargo, como ha ocurrido en anteriores demandas contra medios de comunicación, parte del objetivo podría ser simplemente hacerle la vida más difícil a Rubert Murdoch por permitir que se publicara la historia. Es una táctica habitual, y este tipo de demandas se conocen como demandas estratégicas contra la participación pública, o SLAPP (strategic lawsuits against public participation).
Faltan minutos, y falta credibilidad
Originalmente profesor y financiero, Epstein fue acusado de tener una carrera mucho más oscura e insidiosa como traficante sexual de menores. Después de llegar a un acuerdo polémico por cargos estatales en Florida, fue arrestado en julio de 2019 por cargos federales relaciondos con el tráfico sexual de menores y conspiración para cometer ese delito. Epstein fue encontrado muerto en su celda en la ciudad de Nueva York un mes después, con la causa oficial catalogada como suicidio por ahorcamiento.
La polémica suscitada por la muerte de Epstein y sus supuestas listas de clientes alimentaron teorías de conspiración sin precedentes. Millones de personas creen que muchos ricos y poderosos están en la “lista de clientes” de Epstein y que estas poderosas figuras mandaron a matar a Epstein en la cárcel y están impidiendo que se sepa la verdad.
Muchos votaron por Trump en parte porque prometió hacer pública la lista.
El anuncio de la administración Trump de que no había lista de clientes no sentó bien a la gente que creía que Trump iba a destapar una conspiración masiva. El problema se agravó con la publicación de cintas supuestamente inalteradas de imágenes del exterior de la celda de Epstein, que rápidamente se demostró que habían sido alteradas. Las publicaciones posteriores también fueron desacreditadas, y las demandas por la liberación de los archivos aumentaron.
La oferta de Trump de publicar el testimonio del gran jurado en lugar de todo lo relacionado con Epstein tampoco fue bien recibida, ya que las pruebas no son exhaustivas y es probable que se redacten al publicarse, si es que el juez las acepta.
El reportaje del WSJ publicado el 19 de julio echó más leña al fuego, que no parece que vaya a desaparecer. Aunque Trump afirmó que “… yo no hago dibujos”, muchos medios se apresuraron a informar sobre dibujos suyos que han sido subastados.
Una imagen vale más que mil palabras
Si el WSJ muestra el supuesto dibujo en algún momento y puede establecer un vínculo entre él y Trump, su demanda puede tener dificultades para probar la difamación.
Como explicamos, el caso será difícil para el presidente ya que las personas públicas tienen que demostrar verdadera malicia por parte de sus supuestos difamadores, es decir, que el WSJ sabía que lo que estaba publicando era falso o tenía grandes dudas sobre su veracidad. Por esta mayor complejidad probatoria, es especialmente importante para las personas públicas contar con abogados dedicados a casos de difamación específicamente.
Para que una demanda por difamación prospere hay que demostrar que el demandado sabía o tenía grandes sospechas de que estaba difundiendo una falsedad y causó un perjuicio al demandante. Sin embargo, Trump ha negociado exitosamente con otras cadenas de medios de comunicación —incluidas CBS y ABC— reclamaciones por difamación a pesar de no tener casos sólidos contra ellas.
Continuar con la demanda significa que Trump, así como la defensa, deben participar en el proceso de descubrimiento. Con el WSJ y los otros acusados jurando luchar, esto podría ser una batalla legal épica.
Adaptación de su versión original en inglés Trump Denies Epstein Birthday Drawing as He Files Suit Against Wall Street Journal
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