¿Qué medidas migratorias propone Trump?

Por Mariana Petersen, LLB | Revisado por Jonathan Calvopina, MBA | Última actualización 21 de noviembre de 2024

A dos meses de que Trump asuma la presidencia de los Estados Unidos, los interrogantes sobre su agenda se acumulan y generan especial preocupación en las familias de inmigrantes.

Durante su campaña electoral, el presidente electo hizo numerosas afirmaciones relativas a la deportación masiva. A continuación, analizamos los planes mencionados y cómo planearía llevarlos a cabo.

Lo que hizo en su último gobierno y lo que dijo que hará en este

En un rápido resumen de las medidas migratorias más recordadas de su presidencia anterior y sus promesas para la actual, cabe destacar:

  1. Emergencia nacional: Trump declaró el estado de emergencia nacional en la frontera sur tras el rechazo del Congreso a su petición de fondos, utilizando un decreto ejecutivo. Es altamente probable que, en este gobierno, vuelva a recurrir a la estrategia de la emergencia nacional, la cual explicaremos en breve.
  2. Separación de familias: Esta estrategia buscó disuadir el flujo migratorio enviando a los padres a cárceles y a los niños a centros supervisados por el Departamento de Salud y Servicios Humanos. Sobre la posibilidad de implementar esta política en el próximo gobierno, Tom Homan, futuro director del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), afirmó que la separación de familias “sería considerada, absolutamente”.
  3. Prohibición de entrada de ciertos países: En 2015, Donald Trump propuso prohibir la entrada de musulmanes a Estados Unidos y concretó esta medida en enero de 2017 mediante una acción ejecutiva conocida como la “Prohibición Musulmana” (orden ejecutiva 13769). También emitió una prohibición para que los estadounidenses viajaran a Corea del Norte. El presidente Biden revocó ambas disposiciones al asumir su mandato en enero de 2021.
  4. Eliminación de la posibilidad de pedir asilo por violencia de pandillas o doméstica:  En 2018, se dio orden a los oficiales de asilo que la persecución por violencia doméstica o de pandillas no entraba en el criterio de persecución por “pertenencia a un grupo particular”.
  5. Incursiones de ICE: Se llevaron a cabo redadas en lugares de trabajo de inmigrantes, como plantas procesadoras de carne, fábricas agrícolas y empresas de jardinería. Considerando que una de las promesas de Trump durante su campaña fue aumentar el número de deportaciones, es perfectamente posible que pueda volver a ocurrir.
  6. Negar la ciudadanía a niños nacidos en suelo estadounidense si sus padres no tienen residencia legal. Según sus palabras, al menos un padre deberá ser ciudadano o residente legal para que el niño obtenga la ciudadanía por nacimiento. Esta política sería de difícil implementación por diversas razones, como explicamos en el blog que le dedicamos exclusivamente al tema.
  7. Otras medidas: Además de lo mencionado, otras posibilidades contempladas por el presidente electo y sus allegados incluyen prohibir que los inmigrantes se queden en el país mientras sus casos están siendo evaluados, cerrar la frontera a personas que busquen asilo y prohibir que se usen fondos federales en ciudades “santuario” (que alberguen inmigrantes y usen fondos para su beneficio).

¿Es esto factible? ¿Cómo podría llevarse a cabo?

Los métodos de ejecución de sus políticas anti-inmigrante no están claros y muchos de estos son difíciles de llevar a cabo tanto a nivel pragmático como jurídico. Por ejemplo, en el caso de prohibir la ciudadanía a hijos de inmigrantes indocumentados nacidos en EE. UU., esto traería conflictos con la Constitución de Estados Unidos o con la ley HIPAA que garantiza la confidencialidad de la información de pacientes.

Además, Trump mencionó en un acto de su campaña que invocará los poderes que le confiere la Ley de Enemigos Extranjeros de 1798 para encarcelar o deportar inmigrantes de naciones hostiles. Sin embargo, esta ley contempla esos poderes en tiempos de guerra, con lo cual tampoco queda claro si Trump realmente podría ampararse en esta ley.

Respecto al método de ejecución de la deportación masiva, sí se ha mencionado que se declararía una situación de “emergencia nacional” con fin de que los militares y la guardia nacional contribuyeran en la deportación de inmigrantes ilegales (en inglés).

Esto supondría un gran cambio considerando que actualmente las fuerzas militares no se encargan de ejecutar las leyes en asuntos domésticos, para eso está la policía.

La Ley de Emergencia Nacional permite a un presidente declararla para obtener superpoderes que deberían ser aprobados por el Congreso en situaciones normales. Recientemente la usaron tanto Trump como Biden para establecer medidas respecto al COVID.

A nivel logístico, las preguntas sobran y el mismo director de ICE, Tom Homan, admitió los desafíos (en inglés). El llamado “Czar de la frontera” alegó que el plan es “sacarle las esposas a ICE” y aumentar los arrestos, pero necesitará más recursos y hay muchos interrogantes. Ante la pregunta de a cuánta gente podría deportar, él contestó con más preguntas como cuántos agentes hay, si podrían reincorporarse agentes jubilados, cuántos autobuses y aviones hay disponibles y si el Departamento de Defensa podría asistir.

Uno de los puntos más controversiales del plan: aliados de Trump mencionaron la posibilidad de construir “campos de gran escala” para detener a las personas que serán deportadas.

¿De cuántas personas estamos hablando?

Se estima que al momento existen en el país unos once millones de inmigrantes ilegales.

Las personas indocumentadas, ahora más que nunca, deber[ian considerar consultar con un abogado de inmigración para explorar sus opciones de regularización migratoria.

Si bien los portavoces del nuevo presidente alegan que la agenda se centrará en un principio en la deportación de inmigrantes con antecedentes criminales, la realidad es que cualquier inmigrante que no tiene estatus legal corre riesgo de deportación. Aun así, podría existir algún remedio para cancelarla. Un delito puede exponer un estatus ilegal y acelerar el proceso, pero esto no es condición para deportación. Sólo en el caso de residentes legales, un delito de los contemplados por la Ley de Nacionalidad y Ciudadanía puede acarrear una deportación. Las personas sin estatus legal pueden ser deportadas en cualquier momento, independientemente de que cometan o no un delito.

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