Qué es la "hipergamia" y cómo puede complicar un divorcio

Por Joseph Fawbush, Esq. | Traducido por Mariana Petersen, LLB | Última actualización 20 de agosto de 2025

A pesar de su nombre sofisticado, que quizá nunca hayas oído antes, la hipergamia es una fábula ancestral, como dice la canción de La Bella y la Bestia de Disney. De hecho, esa historia es un ejemplo de hipergamia. El término simplemente significa que el marido en un matrimonio es mucho más acomodado que la mujer. Aunque se centra en la diferencia económica, también incluye los niveles de educación y la clase social. En la década de 1950, la gente lo llamaba «casarse para subir de nivel».

Jane Austen tenía mucho que decir al respecto. Ahora, también TikTok (se ha convertido en un tema viral). Por supuesto, los tiempos han cambiado. Históricamente, el matrimonio solía tener más que ver con la estabilidad económica que con cualquier otra cosa, especialmente para las mujeres.

Hoy en día, el término podría utilizarse para describir cualquier relación en la que uno de los miembros de la pareja tiene más seguridad económica y/o nivel educativo que el otro. Por ejemplo, el New York Times describió recientemente la hipergamia al escribir sobre una demanda que involucraba al productor de cine David Geffen y a su marido, mucho más joven y separado, el ex bailarín exótico David Armstrong.

Hoy en día también existe otro término académico oficial para cuando una mujer tiene más seguridad económica y/o nivel educativo que su marido: hipogamia.

Te tranquilizará saber que vamos a evitar hacer comentarios sociales o darte consejos sobre relaciones. Sin embargo, te ayudaremos a comprender que la hipergamia y la hipogamia conllevan algunas consideraciones legales a tener en cuenta.

Matrimonios hipergámicos y tasas de divorcio

Anteriormente, los matrimonios hipergámicos eran más propensos a terminar en divorcio. La discrepancia se ha reducido en los últimos años y, según los Institutos Nacionales de Salud, los matrimonios hipergámicos tienen tasas de divorcio similares a los matrimonios homogámicos. Lo mismo ocurre con los matrimonios hipogámicos.

Esto no quiere decir que las finanzas sean irrelevantes para las tasas de divorcio. Las discusiones y los problemas financieros son una de las principales causas de divorcio, especialmente en el caso de la infidelidad financiera. El engaño financiero se produce cuando uno de los cónyuges acumula facturas, a menudo en tarjetas de crédito abiertas solo a su nombre, sin que el otro cónyuge lo sepa.

La conclusión es que, independientemente de si se trata de una relación hipergámica o no, la infidelidad financiera y/o las discusiones financieras pueden conducir al divorcio. No está claro si los conflictos financieros son más o menos probables en una relación hipergámica. La preocupación del cónyuge con más activos sería proteger su patrimonio; para el cónyuge con menos activos, la preocupación sería mantener la capacidad de ser independiente y controlar su propia vida.

Acuerdos prenupciales

La solución legal más habitual para los matrimonios hipergámicos e hipogámicos es un acuerdo prenupcial. Como probablemente ya sepas, los acuerdos prenupciales son contratos que los futuros cónyuges firman antes del matrimonio. Si el matrimonio termina en divorcio, el acuerdo prenupcial establece la división de los bienes. Lo ideal es que los acuerdos prenupciales reduzcan el tiempo y los gastos del divorcio, al mismo tiempo que protegen los bienes. Esto suele ser beneficioso para el cónyuge con más bienes, pero un convenio prenupcial también puede proteger los intereses del cónyuge con menos bienes.

Al igual que cualquier contrato, debe celebrarse con el pleno conocimiento y consentimiento de ambas partes. Un acuerdo prenupcial puede ser declarado nulo de varias maneras, por lo que es una buena idea consultar con un abogado antes de firmarlo.

Desafortunadamente, la hipergamia y la hipogamia pueden dar lugar a un divorcio muy complicado y largo si no existe un acuerdo prenupcial.

Convivencia

¿Qué pasa si no estás casado, pero tienes una relación duradera con alguien de una clase socioeconómica diferente? En tal caso, la pareja con menos seguridad financiera aún podría obtener cierta protección mediante un acuerdo de convivencia.

Los acuerdos de convivencia o cohabitación sustituyen los derechos y obligaciones legales inherentes al matrimonio legal, incluidos los relativos a la división de bienes y la pensión alimenticia. Son muy similares a los acuerdos prenupciales.

Planificación patrimonial y cuidados

Aunque una relación hipergámica puede involucrar a parejas de la misma generación, a menudo hay una diferencia de edad. En una relación así, también tiene sentido tener un buen plan patrimonial. Por ejemplo, si la pareja más rica tiene hijos de un matrimonio anterior, puede haber una disputa por los derechos de sucesión, haciendo especialmente importante contar con un abogado en derecho patrimonial que elabore un testamento. 

La pareja mayor en un matrimonio también debe tener documentos legales claros sobre sus decisiones en materia de atención médica. Es habitual otorgar al cónyuge un poder notarial para la atención médica, pero puede nombrar a cualquier persona que elija.

¿Una tendencia que llegó para quedarse?

Aunque la idea de la hipergamia se ha vuelto viral últimamente, no está claro si esta tendencia resistirá el paso del tiempo. Por lo general, las personas entablan relaciones de «parejas selectivas», lo que significa que son más propensas a casarse con alguien similar a ellas, incluida la clase socioeconómica. Sin embargo, la hipergamia (y ahora la hipogamia) sigue ocurriendo con regularidad. Si bien es posible que este tipo de relación no sea más o menos propensa al divorcio que otras nupcias, hay consideraciones legales que se deben tener en cuenta antes de contraer matrimonio.

Traducción del original en inglés What Is ‘Hypergamy’ and How Can It Complicate a Divorce?

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