Qué acciones tomar si te sientes acosado en el centro de votación

Traducido por: Lilian Soto-Wiechert, CP | Revisado por Mariana Petersen, LLB | Última actualización 27 de junio de 2024

La historia de la votación en los Estados Unidos está llena de ejemplos de supresión de votantes e intimidación electoral.

Para muestra, en 1940, las campañas de supresión de votantes permitieron que solo el 3% de los afroamericanos elegibles en el sur estuvieran registrados para votar.

Ese mismo año, el Congreso reconoció que la intimidación a los votantes interfería con los principios de la democracia y aprobó una ley para penalizar la intimidación electoral (en inglés). La ley establecía que cualquier persona que intimidara o previniera la participación de los votantes, sería multada y encarcelada hasta por un año.

Otras leyes federales que fueron creadas para combatir y prevenir la intimidación a los votantes incluyen:

  • El Acta del Ku Klux Klan de 1871 que fue emitida para proteger a personas que habían sido liberadas de la esclavitud, contra el acoso en los lugares de votación el día de las elecciones.
  • La Ley de Derecho al Voto de 1965, creada para eliminar prácticas discriminatorias, amenazas y la coerción durante el proceso electoral.

¿En qué consiste la intimidación electoral?

El acoso a los votantes incluye el uso de amenazas o interferencias al derecho de una persona a votar por su candidato elegido.

En los Estados Unidos, los votantes han reportado las siguientes tácticas y actividades de intimidación:

  • Bloquear físicamente los lugares de votación.
  • Usar lenguaje amenazante o empuñar armas dentro o en los alrededores de los centros de votación.
  • Vociferar insultos contra personas que se encuentran en la fila para votar.
  • Interrumpir o interrogar a los votantes.
  • Amenazar a los trabajadores electorales.
  • Invadir la privacidad de los votantes mientras completan la boleta electoral.
  • Interrogar a los votantes sobre sus preferencias políticas, estatus de ciudadanía o antecedentes penales.
  • Difundir información falsa sobre los requisitos y procedimientos de votación.

Asimismo, durante las pasadas elecciones presidenciales, los medios informativos reportaron que votantes en Texas, New Hampshire, Carolina del Norte, Arizona, Ohio, Nevada y Pensilvania, denunciaron haber sido víctimas de intimidación en los centros de votación y muchas de estas denuncias fueron llevadas ante los tribunales.

Armas en los lugares de votación: ¿constituyen intimidación electoral?

Si bien muchas personas consideran amenazante ver armas, la legalidad de llevar un arma de fuego (oculta o expuesta) a un lugar de votación depende de la ley del estado.

La mayoría de los estados y municipios no tienen leyes expresas que prohíban las armas en los lugares de votación. Sin embargo, muchas leyes estatales y locales prohíben las armas en instalaciones escolares y gubernamentales, por lo que sería ilegal portar un arma de fuego si las urnas electorales están situadas en estas instalaciones.

Observadores electorales y el acoso a los votantes

La observación de las encuestas es una forma de garantizar unas elecciones justas, aunque algunos la consideran una estrategia de intimidación contra los votantes.

Los partidos políticos, el candidato de un partido o un comité de distrito electoral nombran a personas específicas como observadores electorales. Los observadores electorales deben registrarse para votar en el estado, condado o distrito que supervisen y llevar consigo los documentos que comprueben su certificado de observador electoral.

Algunos estados limitan la cantidad de observadores electorales que pueden estar en un centro de votación en un momento determinado.

En muchos estados, los observadores electorales inspeccionan las listas de firmas y monitorean la actividad de recuento de votos y, dependiendo del estado, los observadores electorales también pueden cuestionar el derecho de ciertos votantes al sufragio.

Si deseas obtener más información sobre las reglas específicas que aplican a los observadores electorales y a las impugnaciones de los votantes por estado, visita el portal en español de la Asociación Nacional de Secretarios de Estado | NASS.

¿Se considera delito intimidar a los votantes?

En los Estados Unidos, la intimidación a los votantes constituye tanto un delito federal como un delito grave. Bajo la ley federal de intimidación a los votantes, el gobierno puede condenar a los infractores a un año de prisión y al pago de multas de hasta $1,000.

¿Cómo reportar casos de intimidación electoral?

Es responsabilidad de los funcionarios electorales y de las fuerzas del orden garantizar que no ocurra la intimidación electoral.

Para denunciar el acoso electoral, puedes seguir estos pasos:

  • Notifica a un trabajador electoral sobre la táctica de intimidación que observaste.
  • Reporta la actividad hablando con el supervisor o la junta electoral del estado.
  • Denuncia la intimidación a la línea directa de protección electoral en español, llamando al 1-888-VE-Y-VOTA.
  • Comunícate con la línea directa sobre derechos de voto del Departamento de Justicia de EE.UU., al 1-800-253-3931 (en inglés).
  • Contacta a las oficinas de la policía local.

En todo caso, si te sientes acosado o intimidado mientras estás en la fila para votar o en las instalaciones del centro electoral, no dudes en pedir ayuda de inmediato. Ten en cuenta que también puedes denunciar casos en los que los trabajadores electorales intimidan a otros votantes.

Si crees que tu derecho al voto ha sido violado o has sido víctima de intimidación electoral, consulta con un abogado de derechos civiles cerca de ti.

Versión original: Voter Intimidation: What It Is, and What to Do | Por: Christie Nicholson, J.D.

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