Guía para tener un segundo pasaporte además del estadounidense

Por Vaidehi Mehta, Esq. | Adaptado por Mariana Petersen, LLB | Última actualización 29 de septiembre de 2025

Muchas personas han considerado la idea de vivir en un lugar nuevo, aunque solo sea por un tiempo. Ya sea por el sueño de tomar un café por la mañana en una calle empedrada de Europa o simplemente como plan B si las cosas no van bien en casa, los pasaportes de otros países son una idea intrigante. Si alguna vez te has preguntado qué se necesita para que un estadounidense obtenga uno, esta guía desglosa las posibles opciones.

Ser ciudadano vs. tener un pasaporte

En primer lugar, aclaremos la diferencia entre tener un pasaporte de un país y ser ciudadano de ese país. La ciudadanía es un estatus legal permanente que otorga a una persona plenos derechos y protecciones en un país, como votar, ocupar un cargo público y residir de forma indefinida, mientras que tener un pasaporte simplemente significa poseer un documento de viaje oficial que acredita la nacionalidad y permite cruzar fronteras internacionales. No todos los titulares de pasaportes son necesariamente ciudadanos, y en algunos casos el pasaporte puede caducar o poseerse sin la ciudadanía plena. Un ejemplo clásico es el de las personas nacidas en la Samoa Americana, que son portadores de pasaporte estadounidense pero no son considerados ciudadanos. La ciudadanía en sí misma es una relación más profunda y permanente con una nación.

Al margen de esta distinción, la inmensa mayoría de los portadores de pasaportes de un país también son ciudadanos de este.

Otro punto importante para aclarar, es que ciudadanía y nacionalidad no son exactamente lo mismo. La nacionalidad es el lazo de pertenencia a un estado mientras que la ciudadanía implica ejercicios de derechos políticos y aplica en general a quienes cumplieron 18 años. De todas formas, ambos términos son usados como sinónimos y así lo haremos en este blog.

Ciudadanía por nacimiento

Los ciudadanos estadounidenses pueden obtener pasaportes de otros países si reúnen los requisitos para obtener la ciudadanía extranjera por diversos medios. Los detalles dependen de las leyes de nacionalidad del país. El ejemplo más básico es nacer en ese país. Muchos países de América, entre ellos Canadá, México, Argentina y Brasil, ofrecen la ciudadanía por nacimiento con pocas restricciones.

Además, una persona nacida en otro país puede adquirir automáticamente la ciudadanía estadounidense al nacer si al menos uno de sus padres es ciudadano estadounidense y cumple los requisitos específicos de presencia física o residencia establecidos en la legislación estadounidense. Si ambos padres son ciudadanos, por lo general el niño cumple los requisitos más fácilmente.

Muchos países permiten a las personas conservar la ciudadanía estadounidense mientras poseen la ciudadanía y el pasaporte de otra nación. Entre ellos se encuentran la mayoría de los países de Europa (como el Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, Irlanda, Suecia y Portugal), América (como Canadá, México, Brasil, Argentina y Chile) y varias partes de África, Asia y Oceanía. Sin embargo, algunos países, como China, India y Japón, no suelen permitir la doble nacionalidad y exigen a sus ciudadanos que renuncien a su nacionalidad actual al adquirir un pasaporte extranjero. España, por su parte, exige que se pida la conservación de la ciudadanía cuando se obtiene una segunda nacionalidad de un país que no sea iberoamericano, Andorra, Filipinas, Guinea Ecuatorial o Portugal y dan un plazo de tres años para presentar esta petición de conservación desde que se obtuvo la nueva nacionalidad.

Obtener un pasaporte extranjero por descendencia

Si un ciudadano estadounidense tiene padres de otro país, obtener un pasaporte extranjero a través de ellos puede ser bastante sencillo en los países que ofrecen la «ciudadanía por descendencia». Muchos países ofrecen la ciudadanía a los hijos de ciudadanos nacidos en el extranjero, y no son pocos los que la extienden a los nietos. Entre los países europeos que ofrecen la ciudadanía por descendencia a los nietos se encuentran Chequia, Grecia, Irlanda, Italia, Polonia, Portugal y España.

Algunos incluso permiten que los bisnietos obtengan la ciudadanía con relativa facilidad. Países como Hungría y Letonia extienden esta ciudadanía a infinitas generaciones descendientes, aunque esto es poco frecuente y cada vez más raro (por ejemplo, Italia solía hacer lo mismo, pero recientemente lo ha restringido).

Para ello, es necesario presentar documentos oficiales que demuestren la relación (como certificados de nacimiento, pasaportes antiguos o, en ocasiones, incluso registros de la comunidad o la iglesia), además de la documentación que acredite la nacionalidad del progenitor correspondiente. Cada país tiene sus propias normas sobre quién cumple los requisitos y qué generaciones cuentan, pero una vez comprobados los documentos, el proceso permite a una persona solicitar la ciudadanía y, a continuación, solicitar un pasaporte del país de origen de sus padres, a menudo sin tener que trasladarse allí ni aprender el idioma.

Obtener un pasaporte extranjero por matrimonio

Muchos países (incluido Estados Unidos) ofrecen una vía para obtener la ciudadanía por matrimonio, que también es una forma de conseguir un pasaporte extranjero. El proceso suele comenzar demostrando que el matrimonio es real con documentos oficiales y, a continuación, viviendo juntos durante unos años en el país del cónyuge, ya que la mayoría de los lugares quieren comprobar que la relación no es solo para emigrar.

Después de cumplir con el requisito de residencia y, en ocasiones, aprobar un examen de idioma o de educación cívica, el cónyuge extranjero puede solicitar la ciudadanía. Una vez aprobada, obtener un pasaporte de ese país suele ser tan sencillo como solicitarlo.

Obtener un pasaporte extranjero por naturalización

Si un ciudadano estadounidense desea obtener un pasaporte de otro país por naturalización, normalmente tendrá que mudarse allí y vivir legalmente durante unos años. Pero no tiene por qué ser mucho tiempo; en lugares como Argentina, Bélgica, Brasil, Francia, Portugal y Suecia, solo son cinco años o menos.

Durante este tiempo, tendrá que aprender algo del idioma local, mantenerse económicamente y, en ocasiones, aprobar un examen básico de historia o gobierno. La parte más complicada es obtener el permiso para quedarse a largo plazo. Esto se suele lograr consiguiendo un trabajo en ese país y trabajando allí durante un periodo de tiempo determinado. Una vez que la persona ha estado allí el tiempo suficiente y ha cumplido los requisitos, puede solicitar la ciudadanía y, a continuación, el pasaporte local (sin necesidad de renunciar al estadounidense si el país permite la doble nacionalidad).

Es posible que hayas oído hablar de la visa para «nómadas digitales». Históricamente, los países no permitían a los visitantes trabajar para empleadores extranjeros mientras permanecían en el país. Sin embargo, los Países Bajos crearon el programa de visas para nómadas digitales en el año 2000 con el fin de atraer a trabajadores extranjeros, principalmente del sector tecnológico, que pudieran trabajar desde cualquier lugar. Otros países adoptaron rápidamente programas similares. Alemania, las Bahamas y, más recientemente, Nueva Zelanda tienen programas de visados para nómadas digitales sin requisitos de ingresos. Otros pueden exigir que tengas unos ingresos mensuales determinados para poder acceder a ellos. Sin embargo, existen restricciones en cuanto al tiempo que puedes permanecer en el país con un visado para nómadas digitales (normalmente de 6 meses a 2 años), por lo que tendrías que conseguir un empleo con un empleador local o cumplir con las leyes de inmigración de ese país para permanecer de forma permanente.

Obtener un pasaporte extranjero mediante inversión

Si un ciudadano estadounidense quiere obtener un segundo pasaporte rápidamente y dispone de los fondos necesarios, una de las formas más fáciles de hacerlo es obtener la ciudadanía mediante inversión. Algunos países permiten «comprar» la ciudadanía mediante una donación o inversión considerable (entre 100 000 y 750 000 dólares) en su economía local, fondo de desarrollo nacional o sector inmobiliario. Estos programas se encuentran principalmente en países más pequeños, especialmente en el Caribe, como San Cristóbal y Nieves, Antigua y Barbuda, Dominica y Santa Lucía, pero también en Malta, en Europa, y Vanuatu, en el Pacífico.

Para que esto sea posible, una persona elige un país que ofrece la ciudadanía por inversión, realiza la donación o inversión requerida y proporciona documentos que demuestren que sus antecedentes están en regla. Siempre que todo sea legítimo y supere la selección del país, se puede conceder la ciudadanía (y el pasaporte). El proceso suele ser rápido, a veces solo unos meses, y ni siquiera es necesario vivir allí. Es una forma estupenda de ampliar las opciones de viaje o tener un plan B para el futuro, pero no es barato.

Para evitar futuros dolores de cabeza, también es importante elegir países con programas transparentes y bien regulados. Sin embargo, para las personas que disponen del dinero necesario, puede ser una de las formas más rápidas y sencillas de obtener un segundo pasaporte y abrir nuevas oportunidades en todo el mundo.

Es conveniente investigar un poco a nivel local

Aunque los requisitos legales varían, en muchos países es relativamente sencillo obtener un pasaporte, el derecho a permanecer a largo plazo e incluso la ciudadanía. La cuestión suele reducirse al dinero y la familia. Si puedes encontrar trabajo, tienes familia o antepasados en ese país, o puedes comprar tu entrada, tienes posibilidades. En cualquier caso, es importante tener un plan sobre dónde trabajarás, vivirás y cuáles serán tus opciones dentro de unos años. Quedarse más tiempo del permitido por el visado en otro país, como en Estados Unidos, puede acarrear problemas legales, dificultades para encontrar trabajo y la deportación.

Consulta con un abogado de inmigración para que te asista con tu proceso de residencia o ciudadanía en Estados Unidos o para conocer si residir en el exterior o adquirir otra nacionalidad afectaría tu ciudadanía o residencia estadounidense.

Te invitamos también a leer nuestro artículo relacionado Doble ciudadanía: Cuándo se puede tener y qué pasaporte usar para viajar.

Adaptación del original en inglés The American’s Guide to Getting a Second Passport

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