¿Podrían los trabajadores agricultores indocumentados evitar la deportación?

Por Mariana Petersen, LLB | Revisado por Jonathan Calvopina, MBA | Última actualización 25 de noviembre de 2024

Donald Trump ganó las elecciones haciendo de la deportación un tema central en su campaña. Ahora, la pregunta de todos es cómo ejecutará el plan de deportación masiva que prometió. En el centro de este debate se encuentran los inmigrantes indocumentados, cuyas vidas podrían cambiar drásticamente.

Granjeros piden a Trump que los perdone de la deportación

Los trabajadores agrícolas argumentan que deberían ser excluidos del plan de deportaciones masivas, ya que esto causaría una disrupción en la oferta alimentaria estadounidense, la cual depende en gran medida de su labor.

Además, piden que se les otorguen vías para regularizar su estatus migratorio en casos que lleven más de cinco años en el país y no tengan antecedentes penales.

¿Qué contestaron Trump y sus voceros al pedido?

No hay aun una respuesta específica a la petición. Sin embargo, hay dos cuestiones relativamente positivas para los trabajadores de esta industria:

  1. Trump ha declarado que el objetivo principal será deportar a las personas indocumentadas con antecedentes penales.
  2. Durante su primer mandato, Trump señaló que las deportaciones no incluirían específicamente a los trabajadores del sector agrícola (en inglés). No obstante, en su gobierno se llevaron a cabo redadas en procesadoras de alimentos y campos de cultivo.

Frente al argumento de que los trabajadores agrícolas realizan tareas que los ciudadanos estadounidenses no quieren hacer, el vicepresidente electo, J.D. Vance, respondió que los ciudadanos sí estarían dispuestos a realizarlas, pero con salarios adecuados.

Los números

Las cifras son contundentes, y uno de los principales fundamentos que sostienen la petición de los trabajadores, esperando que el presidente electo priorice los beneficios económicos que supone permitir que personas indocumentadas continúen en el país aportando a su economía.

Sí, hay una visa específica para ello, la H-2A. Esta visa es una de las correspondientes a la categoría de trabajos temporales en Estados Unidos.

Estas visas se consideran de no inmigrante y aplican a diversas profesiones, incluyendo la agricultura. A grandes rasgos, los principios que deben cumplirse incluyen que la inclusión de trabajadores extranjeros no desplace a estadounidenses, disminuya los salarios o desmejore las condiciones laborales.

A nivel práctico, el problema es que conseguirles la visa a los trabajadores y proveer las condiciones que esta estipula implica un costo elevado para los dueños de las granjas. Los propietarios de estas industrias no solo tienen que cubrir los costos del arancel de visa de no inmigrante y asistencia legal sino también proveer alojamiento, transporte del lugar de trabajo a donde se alojan, equipos, compensación por accidente y otros. Obviamente, deben pagar a sus empleados más del salario mínimo por hora de su estado.

Además, la compañía que solicita la visa tiene que demostrar que no puedo encontrar trabajadores estadounidenses para cubrir esas vacantes.

Esto hace que muchos empresarios opten por contratar a trabajadores con estatus ilegal que ya están en el país, en lugar de tener que cumplir con los costos que la vía legal implica. Son muchos los dueños de granjas y procesadoras en Estados Unidos que ven la alternativa de la visa como último recurso (en inglés).

Mientras se esperan respuestas de la nueva administración, la ansiedad de los inmigrantes y el conflicto en la frontera se mantienen, con hasta Kiko de “El Chavo” pronunciándose sobre el tema.

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