Ola de calor: ¿Quién es responsable por las lesiones y enfermedades?
Por Kit Yona, M.A. | Traducido por Mariana Petersen, LLB | Última actualización 4 de julio de 2025
Llámalo sofocante, opresivo, o simplemente caluroso. Sea cual sea el término que prefieras, el verano ya está aquí. Y con él llegan las temperaturas de tres dígitos, el aire denso que se siente como un abrazo inoportuno, y el asfalto que irradia calor hasta quemar la planta de los pies.
El mundo no se detiene porque el clima se haya vuelto brutal, y todos hacemos lo que podemos para seguir adelante a pesar de la incomodidad. El calor y la humedad elevados pueden pasar factura a nuestra salud, y es posible enfermar o incluso morir por el exceso de condiciones debidas a las altas temperaturas.
Aunque no se puede demandar al sol (¿o sí?), en determinadas situaciones surge un deber de cuidado cuando se dan temperaturas extremas. Como es casi siempre el caso cuando interviene la ley, que alguien sea o no responsable de una lesión depende de los detalles de cada situación.
Días de verano
Con los efectos del cambio climático que provocan máximos históricos de temperatura año tras año, acostumbrarse al calor extremo es una desafortunada realidad para la mayoría. Para algunos, los resultados pueden ser mortales. Se considera ola de calor a un mínimo de dos días seguidos de calor anormal y humedad incómoda, aunque puede persistir durante mucho más tiempo.
Aunque las enfermedades y lesiones relacionadas con el calor pueden afectar a cualquiera, la necesidad de trabajar en condiciones de calor extremo hace que el lugar de trabajo sea un sitio habitual de lesiones relacionadas con el clima. Los trabajadores al aire libre suelen estar en peligro cuando suben las temperaturas.
Algunos de los tipos más comunes de lesiones causadas por el calor son:
Golpe de calor: Considerada la más grave de las lesiones relacionadas con el calor, la insolación se produce cuando falla el mecanismo de sudoración para enfriar el cuerpo. La temperatura corporal puede subir a 106 grados Fahrenheit en tan sólo 10 minutos y causar discapacidad o muertes relacionadas con el calor si no se recibe atención médica inmediata.
Agotamiento por calor: Aunque la sudoración consiga enfriar el cuerpo, la pérdida excesiva de agua y sal puede provocar un agotamiento por calor. Entre otros síntomas, las víctimas pueden sentirse mareadas y débiles.
Calambres por calor: Como consecuencia de la sudoración excesiva debida a las altas temperaturas y a la actividad extenuante, la disminución de los niveles de sal en el cuerpo puede causar calambres dolorosos, uno de los síntomas de agotamiento por calor.
Rabdomiólisis (rabdo): El esfuerzo físico prolongado en condiciones de calor extremo puede provocar rabdomiólisis, que consiste en la rotura y muerte de un músculo. Al hacerlo, libera proteínas y electrolitos que pueden causar daños renales, convulsiones y problemas cardíacos.
Síncope por calor: ¿Alguna vez te has levantado rápidamente en un día caluroso y te has desmayado? Podría tratarse de un síncope por calor, que puede producirse por una combinación de deshidratación y temperaturas extremas.
Para cualquiera de estas lesiones, como mínimo, aleja a la persona afectada del calor directo, intenta hidratarla y utiliza compresas frías para bajar su temperatura corporal. En caso de duda, peca de precavido y llama al 911 para solicitar atención médica o llévala tú mismo al hospital.
Cuando alguien tiene la culpa
No hay ningún dispositivo de control de la temperatura que podamos utilizar para bajar el sol unos grados, así que nos corresponde a nosotros asegurarnos de que las personas de las que somos responsables no queden expuestas a condiciones de calor mortales.
Escuelas
Aunque no existe una ley federal que regule a las escuelas y las condiciones de calor excesivo, la mayoría de los estados cuentan con leyes al respecto. Se supone que los centros escolares deben proteger a los alumnos de la exposición prolongada al calor extremo y pueden ser responsables de daños y perjuicios en caso de negligencia.
Esto es más frecuente en los casos relacionados con la práctica de deportes bajo un calor agobiante, pero también existen protecciones para todos los estudiantes. Por ejemplo, Nueva York ha aprobado una ley que entrará en vigor en septiembre de 2025, la cual establece que alumnos y profesores deberán ser retirados de las aulas cuando alcancen los 88 grados Farenheit. Además, al llegar a los 82 grados, se deberán implementar medidas preventivas como encender ventiladores, apagar luces, bajar persianas y ofrecer descansos para hidratarse. Las escuelas que no apliquen estas medidas podrían enfrenter consecuencias legales, incluyendo cargos por supervisión negligente.
Lugares de trabajo
Las lesiones y enfermedades relacionadas con el calor pueden producirse a menudo en el lugar de trabajo. El calor y la humedad pueden hacer que incluso los ambientes de trabajo interiores sean peligrosamente calurosos. Los empleadores tienen la responsabilidad de proporcionar un entorno de trabajo seguro a sus empleados, lo que incluye mitigar los efectos de la exposición al calor.
Aunque la Administración de Seguridad y Salud en el Trabajo (OSHA) no tiene ninguna normativa específica sobre el estrés térmico, utiliza la cláusula de obligación general de la Ley de Seguridad y Salud en el Trabajo de 1970 para cubrir las lesiones por calor en el lugar de trabajo. La OSHA también colabora con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (NIOSH) para establecer directrices sobre la seguridad de los trabajadores en relación con los riesgos derivados del calor. Entre ellas se incluyen:
- libertad para que los trabajadores se hidraten en cualquier momento que elijan;
- descansos frecuentes durante condiciones climáticas extremas y una zona de enfriamiento con dispositivos de refrigeración en el área de trabajo, como ventiladores o aire acondicionado;
- cursos de formación para reconocer las enfermedades y lesiones relacionadas con el calor;
- acceso inmediato a la respuesta de emergencia y primeros auxilios para los trabajadores que sufran de enfermedades o lesiones relacionadas con el calor;
- revisión del historial de salud de los trabajadores para identificar condiciones médicas preexistentes, factores de riesgo y posibles complicaciones relacionadas con el calor extremo, especialmente en situaciones de alto índice de calor.
Una empresa que no aplique o permita cualquiera de estas directrices podría ser declarada responsable de las lesiones sufridas como consecuencia del calor excesivo. Si tu empleador no cumple con alguna de estas medidas, deberías consultar con un abogado laboral.
Propietarios
Las escuelas y las empresas no son los únicos lugares que pueden ser responsables de las lesiones provocadas por el calor extremo. Todos los estados tienen leyes de responsabilidad de las instalaciones que también pueden responsabilizar a alguien. Aunque varían según la jurisdicción, las leyes de negligencia de cada estado abordan la responsabilidad por lesiones sufridas en la propiedad de una persona.
Para los inquilinos, la cuestión es un poco más complicada. En la mayoría de los estados, los arrendadores no están obligados por ley a proporcionar aire acondicionado a sus inquilinos. Calefacción, sí. Aire acondicionado, no. Si la vivienda alquilada dispone de aire acondicionado suministrado por el arrendador, éste puede estar obligado por ley a mantenerlo en buen estado. Consulta el contrato de alquiler o habla con un abogado inmobiliario para que te ayude.
Casos particulares
Las trágicas historias de padres que dejan a un niño o una mascota dentro de un vehículo en un día de calor abrasador son, lamentablemente, demasiado comunes. Dependiendo de las circunstancias, quienes incurran en este tipo de negligencia, podrían enfrentar cargos que van desde poner en peligro la vida de un niño hasta homicidio involuntario.
Mantenerse fresco es la regla
La mejor manera de evitar las enfermedades y lesiones causadas por el calor es mantenerse alejado de la luz solar y limitar la actividad física. Si eso no es posible, es prioritario mantenerse bien hidratado y hacer descansos frecuentes en la sombra o en una habitación fresca. Cualquiera que intente impedírtelo está poniendo en peligro tu salud. Sudar está bien, pero sufrir un golpe de calor, no.
Un empleador responsable debe saber que no puede exponer a sus trabajadores a condiciones de calor extremo. Sin embargo, si incumple con su deber de garantizar un entorno laboral seguro, los empleados deben estar preparados para tomar acciones legales que protejan su salud y sus derechos.
Traducción de su versión original en inglés Heat Wave Injuries, Illnesses: Who’s Liable?
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