Batalla de las Katy Perry: lo que nos enseña sobre marcas registradas

Por Natalie Moritz | Traducido al español por Mariana Petersen, LLB | Última actualización 19 de marzo de 2026

La diseñadora australiana Katie Perry (ahora Katie Taylor) ganó una apelación importante contra la estrella pop estadounidense Katy Perry el 11 de marzo en el High Court of Australia. Esta decisión marca el fin de una larga disputa por marca registrada sobre el uso del nombre “Katie Perry” en ropa en Australia.

El tribunal determinó que la marca de ropa de Taylor no dañaba ni confundía la reputación de la cantante. Según la decisión, Katy Perry es lo suficientemente reconocida —incluso en Australia— como para que los consumidores no confundan a ambas.

A primera vista, este caso puede parecer sólo un drama de celebridades. Pero el conflicto entre los nombres Katie Perry y Katy Perry tiene implicaciones reales para pequeñas empresas, emprendedores e incluso influencers. Las leyes de marcas registradas evitan que los compradores sean engañados y garantizan que las empresas —grandes o pequeñas— no se beneficien injustamente de la reputación de otra persona.

Dos “Teenage Dreams”, un solo nombre

Durante años ha habido tensión entre Katie y Katy.

Katie Perry, quien cambió su apellido a Taylor en 2015, registró su negocio en 2007 y solicitó la marca en 2008. Afirmó que ni siquiera conocía a la cantante, que alcanzó la fama poco después.

La estrella pop Katy encendió este conflicto legal en 2009, cuando su equipo legal pidió a Taylor que dejara de usar la marca “Katie Perry” mediante cartas de cese y desistimiento. Sin embargo, en ese momento no se había presentado una demanda formal.

Entonces, ¿quién registró primero? El registro australiano incorporó la marca de la diseñadora en julio de 2009. La de la cantante se registró en noviembre de 2011. Ocho años después, la diseñadora australiana demandó a la estrella del pop estadounidense, alegando que la venta de mercancía de la cantante durante su gira australiana de 2014 infringía las leyes de marcas.

Perry (cuyo nombre real es Katheryn Hudson) presentó una contrademanda solicitando la cancelación de la marca de Taylor. Argumentó que su fama en Australia era suficiente como para que la marca de moda generara confusión entre los consumidores.

Taylor ganó el caso por infracción de marca en 2023. El juez incluso citó una de las canciones más conocidas de Perry en su fallo: “This is a tale of two women, two teenage dreams and one name” (esta es la historia de dos mujeres, dos sueños adolescentes y un nombre). Pero la victoria duró poco. En 2024, el fallo fue revocado y los jueces australianos respaldaron los argumentos de la cantante, ordenando cancelar la marca de la diseñadora.

Sin rendirse, Taylor apeló ante el High Court of Australia, que falló a su favor en marzo de 2026. Como resultado, su marca permanecerá registrada en Australia. Algunos de los argumentos planteados por la cantante fueron devueltos a un tribunal federal para revisión adicional.

Similitud confusa e infracción de marca

Un nombre puede tener un enorme valor comercial. Pero dos nombres similares en el mercado no implican automáticamente una infracción. Para determinar si existe confusión entre marcas, se consideran dos factores:

  • La similitud entre las marcas
  • La relación entre los productos o servicios

En términos simples, la prueba legal es si un consumidor promedio se confundiría al ver dos marcas similares.

Las solicitudes de marca requieren clasificar los productos o servicios. Katy Perry tiene marcas en Australia para música y entretenimiento, pero no para ropa. Katie Taylor registró “Katie Perry” para ropa. En teoría, son categorías distintas, pero eso no decide el caso por sí solo.

Aunque las marcas cubrían categorías diferentes (música vs. ropa), el tribunal tuvo que responder la pregunta clave: ¿un consumidor australiano promedio pensaría que la marca de ropa estaba vinculada a la cantante?

Los jueces dijeron que no. Y su razonamiento es importante: la reputación de Katy Perry está lo suficientemente establecida en Australia como para que los consumidores no asuman que una pequeña marca local llamada “Katie Perry” esté relacionada con ella, incluso si los nombres son casi idénticos.

Esto refleja cómo los tribunales analizan el panorama completo en casos de marcas, considerando:

  • Reputación
  • Industria
  • Expectativas del consumidor
  • Uso real del nombre en el mercado

Lecciones para negocios pequeños e influencers

Tu nombre es parte de tu marca, y debes protegerlo desde el principio. Para pequeñas empresas y creadores, esto significa elegir un nombre y registrarlo antes de vender, publicar o promocionar. Una marca registrada es la mejor forma de evitar que alguien más reclame tu identidad comercial.

Las disputas por nombres son cada vez más comunes a medida que más personas monetizan su presencia en línea. Las celebridades suelen registrar sus nombres porque su identidad es el producto, y este concepto también aplica a creadores e influencers.

La fama puede fortalecer un reclamo cuando alguien intenta aprovecharse de tu nombre. Pero también puede debilitar argumentos sobre confusión, ya que los tribunales pueden asumir que tu nombre es tan conocido que nadie lo confundirá con una marca pequeña.

Para negocios locales, incluso si operan en pequeña escala, buscar marcas existentes —tanto a nivel nacional como internacional— puede evitar problemas costosos. Muchos casos de infracción son accidentales, pero “no lo sabía” no es una defensa. Cambiar de marca después de establecer un negocio puede ser caro y perjudicial.

En cualquier caso, contar con un buen abogado de propiedad intelectual siempre es una decisión inteligente para manejar este tipo de situaciones.

Adaptación de su original en inglés What the Legal Battle of the Katie Perrys Teaches Us About Trademark Rights.

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