Tests prenatales: prueba estándar en embarazos enfrenta demanda por eficacia
Por Mariana Petersen, LLB | Revisado por Mairim Gomez | Última actualización 14 de mayo de 2026
Si tuviste o tendrás un hijo en el futuro, es altamente probable que tú o tu pareja opten por realizar pruebas prenatales no invasivas (NIPT).
Estas pruebas de detección —que en el pasado estaban reservadas para embarazos considerados de mayor riesgo y se consideraban como estudios “avanzados” y un “lujo”— son ahora la norma para todos los embarazos. A diferencia de otros análisis de detección prenatal invasivos (que pueden también tener cierto riesgo de aborto espontáneo), estos consisten en un simple análisis de sangre de la paciente para detectar anomalías cromosómicas. Las pruebas de detección incluyen trisomía 13 (síndrome de Patau), trisomía 18 (síndrome de Edwards), trisomía 21 (síndrome de Down) y otras alteraciones genéticas menos frecuentes, como ciertas microdeleciones cromosómicas.
Considerando que entre el 75 y el 80% de las mujeres embarazadas con acceso a seguro médico reciben estas pruebas, se podría pensar que la confianza en este tipo de exámenes es prácticamente absoluta. Sin embargo, en agosto se celebrará la audiencia de aprobación de un acuerdo entre la marca líder indiscutible de pruebas NIPT, Natera, y demandantes que, de forma colectiva, cuestionaron la precisión de sus tests. La demanda puso el foco en cómo estas pruebas genéticas prenatales con sangre materna arrojan falsos positivos para ciertos trastornos cromosómicos. Estos falsos positivos son más comunes de lo que se cree y pueden desencadenar tragedias.
Muchísimas embarazadas se realizan la prueba, muchísimas desconocen la letra chica
Hoy en día, realizarse una prueba prenatal no invasiva (como Natera) es casi tan rutinario como pesarse en la consulta de atención médica. El prenatal screening se realiza con una muestra de sangre y se suele realizar entre las semanas 9 y 12 de embarazo. El American College of Obstetricians and Gynecologists (Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos) recomienda estas pruebas y en muchos casos son los propios ginecobstetras los que dan a los pacientes el mismísimo folleto de Natera en la mano y los mandan a hacerse el examen.
Leer la lista de condiciones genéticas que los distintos “paquetes” de Natera analizan puede rápidamente convertirse en una tarea confusa y abrumadora, especialmente considerando que la mayoría de las embarazadas no tienen el conocimiento médico, pero sí las náuseas, vómitos, agotamiento y caos hormonal típicos del primer trimestre.
Esto es sin siquiera contar la odisea que puede ser descubrir, en lo posible antes de que te manden la exorbitante factura, si tu seguro médico efectivamente cubre las pruebas genéticas de Natera. Y de ser así, cuáles pruebas. Y de cubrirlas, si las cubre totalmente o te toca pagar una parte. Y, finalmente, rezar porque la factura que te llegue después no refleje algo distinto a lo que los agentes de tu seguro o Natera te dijeron.
Además de examinar al feto en búsqueda de posibles condiciones genéticas, el examen permite conocer el sexo con mayor antelación que una ecografía (un NIPT revela el sexo desde la semana 9 mientras que una ecografía lo hace en la semana 16-20).
Una aclaración crucial pertinente es que “prenatal testing” es un término amplio en inglés que incluye tanto pruebas de detección (screening tests) como pruebas de diagnóstico prenatal (diagnostic tests).
El NIPT específicamente pertenece a la primera categoría, screening, y no confirma nada por sí solo.
La demanda: historias reales detrás de los números y estadísticas
Para la gran mayoría de las embarazadas en EE. UU., este examen se presenta como un paso lógico para tener “paz mental”. El problema es que un resultado alarmante causa exactamente el efecto contrario.
La demanda se centra en la enorme posibilidad, según alega, de que el examen arroje falsos resultados positivos, y esto difiere sustancialmente según los distintos “paquetes” Natera que mencionamos anteriormente.
Como regla general, a mayor complejidad del paquete (con pruebas de condiciones genéticas menos frecuentes), mayor es la probabilidad de un falso positivo. Tanto es así que, según los demandantes, “las pruebas NIPT de Natera arrojan resultados falsos positivos para algunas condiciones genéticas raras el 85% de las veces o más, llegando en ocasiones hasta el 98%”.
Por ejemplo, para detectar síndrome de Down (paquete básico) el test tiene una gran efectividad. Sin embargo, para microdeleciones, la tasa de falsos positivos se dispara.
Además, hace planteos respecto a cómo el marketing de Natera hace ver como precisas y confiables a ciertas pruebas que no lo son: “Natera ha sabido durante años, pero omitió revelar, que sus pruebas NIPT son susceptibles a una tasa extremadamente alta de falsos positivos y que tienen poca utilidad cuando se trata de detectar ciertos trastornos genéticos raros. Incluso hoy, Natera continúa promocionando su prueba NIPT como un detector confiable de anomalías poco frecuentes.”
Además del marketing engañoso, la demanda plantea otro punto clave: las trágicas consecuencias que un falso positivo puede desencadenar en un embarazo en curso. Muchas familias toman la difícil decisión de interrumpir un embarazo después de obtener un resultado que muestre altas probabilidades de que el feto tenga ciertas condiciones genéticas.
Todas las demandantes mencionadas en la acción legal contra Natera narran haber recibido resultados de “alto riesgo” para sus bebés. Sin embargo, un posterior estudio de amniocentesis reveló que el resultado del test de Natera había sido un falso positivo, y sus bebés nacieron sin dichas condiciones.
Los falsos positivos de los tests Natera causaron a las pacientes gran angustia y altos costos médicos relacionados con seguimientos posteriores para las condiciones que los resultados arrojaron. Estos son los casos de las personas que presentaron la demanda colectiva. Sin embargo, la demanda hace hincapié en cómo resultados potencialmente erróneos pueden llevar a decisiones dramáticas, como interrumpir embarazos o recurrir a pruebas diagnósticas invasivas que conllevan cierto riesgo de aborto espontáneo.
La base legal en la que se funda la demanda colectiva incluye las siguientes violaciones:
- Incumplimiento de garantía implícita (ley de California, Florida, Illinois, Maryland, Nueva Jersey, Nueva York y Ohio)
- Enriquecimiento injusto (ley de California, Florida, Illinois, Maryland, Nueva Jersey, Nueva York y Ohio).
- Ley de Competencia Injusta de California
- Ley de Garantía del Consumidor Song-Beverly de California
- Ley de Protección al Consumidor de Maryland
- Ley de Fraude al Consumidor y Prácticas de Negocios Engañosas de Illinois
- Ley de Prácticas Engañosas e Injustas de Florida
- Ley de Fraude al Consumidor de Nueva Jersey
- Ley de Negocios General de Nueva York
El acuerdo
El caso no llegó a la Corte y, como es habitual en demandas colectivas (class action), involucra un pago sin admisión de culpa por parte de la empresa demandada. El resultado concreto (en inglés): Natera pagará unos 8.25 millones de dólares que cubrirán honorarios, costos y gastos de la demanda y su administración; el dinero restante (el Fondo Neto del Acuerdo) se distribuirá entre los miembros de la ‘clase’ que presenten una reclamación.
Si tienes derecho a esta compensación, es altamente probable que Natera tenga tus datos de contacto y te haya enviado un email informándote que eres parte afectada de la acción de clase. Abogado.com tuvo acceso a esta información y, en dicho correo electrónico, la compañía detalla que se consideran miembros de la acción colectiva a todas las personas en los Estados Unidos que pagaron de su bolsillo por una prueba NIPT de Natera (Panorama o Vistara) en estos rangos de fechas:
- Ohio: 17 de febrero de 2016 – 7 de agosto de 2025
- Nueva Jersey: 5 de mayo de 2016 – 7 de agosto de 2025
- Florida: 24 de febrero de 2017 – 7 de agosto de 2025
- Nueva York e Illinois: 27 de abril de 2017 – 7 de agosto de 2025
- Todos los demás estados: 17 de febrero de 2018 – 7 de agosto de 2025
El 20 de agosto se celebrará la audiencia para aprobar el acuerdo. De ser así, los miembros de la acción colectiva que presenten un reclamo válido recibirán hasta 30 dólares (si presentan la reclamación sin comprobante de compra), o el 10% de sus costos documentados por la compra de pruebas NIPT de Natera, siempre que sus gastos de bolsillo hayan sido superiores a 300 dólares.
Si este caso de screening tests te está dando un déjà vu con el de Facebook, es porque efectivamente es habitual que en estas demandas colectivas el monto que cada individuo recibe sea mínimo.
Teniendo en cuenta que las pruebas de detección prenatal son rutina de la atención prenatal de hoy en día, el impacto de este acuerdo es enorme. Para muchas familias, ese monto no compensa ni remotamente el daño que vivieron. En dichos casos, pueden iniciar una demanda individual y excluirse (opt out) de la demanda colectiva.
Es altamente recomendable consultar con un abogado para evaluar si el caso particular amerita iniciar acciones por cuenta propia. Estos casos pueden ser interdisciplinarios, requiriendo un abogado de defensa al consumidor, mala praxis o de responsabilidad del producto ya que pueden coexistir distintos factores como:
- el mal resultado del producto;
- la desinformación sobre sus resultados;
- decisiones médicas erróneas a raíz de esto.
Las probabilidades de ganar una demanda varían drásticamente si el resultado falso positivo del prenatal screening sólo causó angustia emocional o si generó daño físico y/o gastos médicos importantes.
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