Día del sombrero en escuela termina en el tribunal
Por Kit Yona, M.A. | Traducido por Mariana Petersen, LLB | Última actualización 23 de mayo de 2025
Las escuelas primarias suelen organizar días temáticos para añadir un poco de diversión o premiar al personal y a los alumnos. Estos días pueden incluir el “Día del pelo loco”, el “Día del superhéroe” o el “Día del pijama”. Sin embargo, en la ciudad de Durand, Michigan, un “Día de sombreros” terminó en un tribunal de apelaciones.
El 2 de mayo de 2025, el Tribunal del Sexto Circuito confirmó la decisión de un tribunal inferior dictaminando que los administradores de la escuela primaria Robert Kerr no violaron los derechos de la Primera Enmienda de una alumna al exigirle que se quitara una gorra que mostraba un rifle de asalto y una frase potencialmente provocativa. El panel de tres jueces estuvo de acuerdo en que los detalles específicos y únicos de la situación justificaban la orden de la escuela.
La gorra de la discordia
El 17 de febrero de 2022 fue designado “Día de llevar sombrero” en la escuela primaria Robert Kerr. Una alumna de tercer grado identificada en los documentos judiciales como C. S. eligió llevar una gorra que le había regalado su padre. La gorra negra estilo béisbol mostraba el dibujo de un rifle de asalto, una estrella y la frase “Come and Take It” (ven y tómalo).
Las autoridades escolares determinaron que la gorra infringía la política escolar sobre mensajes perturbadores tal como se especifica en el manual del alumno. Aunque la prohibición de la ropa pro-armas en entornos educativos ha sido revocada en ocasiones anteriores, el caso en la escuela primaria Robert Kerr presentaba circunstancias diferentes.
El 21 de noviembre de 2021 se produjo un tiroteo mortal en un instituto de Oxford, una ciudad situada a menos de una hora en auto de Durand. Algunos de los niños que asistían a la escuela en Oxford el día del ataque se habían transferido a la escuela primaria Robert Kerr, donde estaban recibiendo tratamiento y terapia por las secuelas psicológicas.
Considerando la presencia de estos alumnos y la política del manual del alumno sobre ropa con temas violentos, los funcionarios exigieron a C. S. que se quitara la gorra para evitar perturbar la actividad escolar y solicitaron a sus padres que le trajeran otra gorra. Tres meses más tarde, su padre presentó una demanda contra el director, el responsable disciplinario y el superintendente de la escuela primaria Robert Kerr.
Enhebrando la aguja legal
La demanda de C. S. alegaba que los funcionarios escolares habían violado sus derechos en virtud de la Primera y la Decimocuarta Enmienda al exigirle que dejara de llevar la gorra a favor de las armas en la escuela. Su abogado argumentó que la gorra no era violenta ni amenazadora. Además, como se estableció en la sentencia de 1969 en el caso Tinker v. Des Moines (en inglés), los estudiantes no “pierden sus derechos constitucionales a la libertad de expresión en la puerta de la escuela”. En general, los estudiantes tienen los mismos derechos de libertad de expresión que cualquier otra persona.
Sin embargo, con el fin de mantener un entorno escolar seguro y ordenado, el Tribunal Supremo ha sostenido que las escuelas pueden infringir los derechos de libertad de expresión hasta cierto punto. En Tinker v. Des Moines, el Tribunal Supremo estableció la “prueba de perturbación sustancial”. Como su nombre lo indica, la prueba mide la perturbación que cualquier prenda o expresión tiene en la escuela, o cualquier «previsión razonable de perturbación». Si la expresión del estudiante perturba sustancialmente el aprendizaje o un entorno ordenado, la escuela puede restringir la expresión de ese estudiante.
El juez de distrito Terrence Berg, quien redactó la opinión del tribunal, confirmó la sentencia sumaria del tribunal inferior a favor de la escuela. La gorra causó una perturbación dadas las circunstancias, y los funcionarios de la escuela estaban en su derecho de prohibir la imagen de una pistola que podría afectar negativamente la experiencia de aprendizaje de los niños pequeños.
El abogado de C. S. citó el caso Schoenecker contra Koopman (en inglés) como evidencia de que las autoridades escolares se habían extralimitado en sus funciones y habían violado los derechos de C. S. En este caso, el demandante, un estudiante de secundaria, ganó el derecho a llevar una camiseta que contenía la palabra “LOVE” escrita con imágenes de armas de fuego. El tribunal dictaminó que sus derechos amparados por la Primera Enmienda tenían más peso que un temor generalizado a la violencia armada.
El Sexto Circuito sostuvo que las dos circunstancias eran diferentes. Por un lado, esto ocurrió en una escuela primaria, no en una escuela secundaria como en el caso Schoenecker. El tribunal destacó la juventud y la inmadurez emocional de los alumnos de la escuela primaria Robert Kerr, quienes probablemente no entenderían el sentido de la gorra ni la interpretarían como una amenaza, independientemente de la intención detrás del mensaje. Muchos podrían haber tomado literalmente el mensaje del sombrero de «ven y tómalo» e intentar quitárselo de la cabeza. Además, la situación se vio agravada por la presencia de niños que habían sufrido una matanza en su ciudad menos de tres meses antes. Aunque es poco probable que los niños de 8 años comprendan los matices de la Segunda Enmienda, los alumnos que tuvieron que cambiar de escuela debido a un tiroteo masivo podrían ciertamente tener una reacción emocional al ver un arma automática tan poco tiempo después de haber vivido una tragedia.
No se sabe si el padre de C.S. apelará la decisión del tribunal.
Versión original en inglés Hat’s Not Happening as Sixth Circuit Affirms Ruling Against 8-Year-Old’s AR-15 Headwear
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