La demanda por acoso sexual de Blake Lively contra el co-protagonista de "It Ends With Us"

Por Mariana Petersen, LLB | Última actualización 28 de diciembre de 2024

El libro ahora hecho película “It Ends With Us”, en español traducida como “Romper el círculo” ha cobrado gran popularidad por su temática de abuso en la ficción… y en la vida real.

Si bien la narrativa en el film trata de abusos en una relación amorosa, los actores Blake Lively y Justin Baldoni protagonizan en la vida real un drama en el marco de su relación laboral mientras filmaron la película.

El caso

Lively acusa a Baldoni de acoso sexual (sexual harassment) durante la filmación del largometraje. La actriz en el momento del rodaje pidió como condición para continuar con la filmación que se cumplieran ciertos requisitos, entre ellos no mostrarle imágenes o videos de mujeres desnudas, hacer menciones de genitales o conquistas sexuales, su peso o el fallecimiento de su padre.

La producción contrató a una persona para atender la crisis y además se estableció que un coordinador de escenas íntimas estuviera presente siempre. La situación aparentemente mejoró lo suficiente como para que se pudiera finalizar con la grabación.

Sin embargo, Lively presentó una queja ante el Departamento de Derechos Civiles de California donde acusó a Baldoni de generar un ambiente laboral hostil, acoso sexual en repetidas oportunidades y otros “comportamientos preocupantes”.  las quejas por lo general son un paso previo necesario antes de demandar por asuntos de discriminación y abusos en el trabajo. Después de la queja, Blake Lively terminó interponiendo una demanda por el acoso y también por represalias.

La demanda se extiende no solo a Baldoni sino también a Jamey Heath (otro productor), la productora Wayfarer Studios, su publicista y la manager de crisis de relaciones públicas entre otros.

Es importante aclarar que Baldoni no solo actuaba como el otro protagonista de la película, sino también como director y también productor. Este rol obviamente implica un estatus de poder en el set considerando que estaba dirigiendo a Lively y, además, es uno de los dueños de la productora del film.

Baldoni y su equipo también tienen en su contra otra demanda por parte de su ex publicista Stephanie Jones, quien pide resarcimiento por daños por romper su contrato. Esto, alega, ocurrió luego de que en el equipo de Baldoni surgiera preocupación por cómo Lively haría público el comportamiento de este en el set.

La historia se complica aun más porque una empleada de la agencia de Jones es la publicista acusada por Lively de haber complotado con Baldoni y su compañía para destruir su imagen, Jennifer Abel. Sin embargo, Jones explica en su demanda que desconocía los actos de Abel y que la despidió después de que descubrió que hurtaba documentos de la compañía para empezar su propia empresa.

¿Qué constituye acoso sexual para la ley?

El acoso sexual es una forma de discriminación basada en el sexo. Como explicamos en nuestro artículo en el que tratamos a fondo este concepto legal, avances sexuales indeseados, solicitudes de favores sexuales y otro tipo de conducta verbal o física de naturaleza sexual representa un caso de acoso sexual cuando la ocurrencia o el rechazo de esta conducta afecta de forma implícita o explícita el desempeño laboral del individuo o genera un entorno de trabajo intimidante, hostil u ofensivo.

Otras condiciones que deben darse incluyen:

  • La conducta del agresor debe ser ofensiva y no bienvenida por la víctima de acoso.
  • Puede haber acoso aun cuando no hay daño económico o despido de la víctima.
  • El acosador puede ser el supervisor de la víctima, un agente del empleador, un supervisor en otra área, un compañero de trabajo o alguien que no sea empleado.
  • La víctima y el acosador pueden ser de cualquier género o de género no binario. La víctima no tiene que tener una identidad de género especifica.

Muchas personas tienen el concepto equivocado de que el acoso sexual implica contactos físicos indeseados solamente, pero el acoso también puede ser verbal, incluyendo comentarios, apodos, bromas, lenguaje, preguntas o avances también. Es recomendable consultar con un abogado dedicado a esta rama para entender si una conducta específica puede enmarcarse en la definición de acoso sexual.

¿Qué revisará la justicia para determinar si Lively o Baldoni ganará el caso?

La definición de acoso sexual es clara, pero es entendiblemente complicado determinar qué hechos exactamente se enmarcan en esta.

Cabe agregar que en casos de actores esto se vuelve especialmente complicado porque la naturaleza misma de la profesión les demanda tener contacto físico en las escenas. Además, reiteramos, este caso es aún más complejo porque el mismo Baldoni era actor y además director, por lo que podría defenderse de acusaciones de Lively de haber sido tocada de más argumentando que era una marcación de dirección.

En términos generales, los factores que los tribunales tienen en cuenta para llegar a una conclusión son:

  • Frecuencia del supuesto comportamiento inapropiado.
  • Gravedad del comportamiento.
  • Conducta de la víctima.
  • Contexto del supuesto acoso.
  • Tamaño de la compañía del empleador.
  • Naturaleza de la compañía del empleador.
  • Si una persona razonable en el lugar del demandante hubiera considerado que el comportamiento o entorno era hostil.

El otro punto relevante: la destrucción de la imagen pública de Lively

Blake Lively también acusa a Baldoni de haber tomado represalias (en inglés el nombre legal es retaliation) contra ella. Esto, clama la actriz, fue hecho a través de una campaña en redes sociales para destruir su imagen manipulando comentarios en su contra y mostrando a Baldoni como un defensor del film, promoviéndolo con respeto y enfocándose en su tema anti-violencia doméstica. Lively por su parte fue criticada por asistir a pocas entrevistas y hablar de temas superficiales.

La demanda de Jones (la ex publicista de Baldoni) da respaldo a la de Lively por su relato y además, aporta mensajes de texto en los que Abel (la publicista que se separó de la compañía de Jones) y el equipo de Wayfarer Studios se ríen de los comentarios negativos de Lively en internet y contienen frases potencialmente comprometedoras como, por ejemplo, uno en el que la manager de crisis de comunicaciones, Melissa Nathan, dice a Abel “sabes que podemos enterrar a cualquiera”.

La defensa de Baldoni y su equipo

Wayfarer Studios niega categóricamente cualquier acoso sexual por parte de Baldoni y los productores.

Explican que su decisión de contratar a un manager de crisis antes de la campaña de marketing para el film fue producto de las amenazas de Lively. La actriz, alegan los demandados, amenazó en múltiples oportunidades con no presentarse a filmar o a promocionar la película. También acusan a Lively y a su representante, Leslie Sloan con Vision PR, de “plantar historias negativas y completamente fabricadas con los medios”.

Respecto a la destrucción de su imagen pública, Baldoni y su productora Wayfarer Studios también negaron las acusaciones de haber establecido una campaña en redes sociales contra ella. Alegaron que esta acusación representa (en inglés) “un intento desesperado por arreglar su reputación negativa, la cual es producto de sus propios dichos y acciones durante la campaña de la película, entrevistas y actividades de prensa que fueron vistas públicamente, en tiempo real y sin editar, lo cual permitió que el internet generara sus propias visiones y opiniones”.

El gran interrogante es si la justicia considerará que los mensajes de texto y otras pruebas obtenidas podrán demostrar que efectivamente manipularon las redes en su contra, usaron trolls, abrieron hilos de conversación u otras tácticas, y no que simplemente se burlaron de los comentarios anti-Lively.  

Newsletter

Suscríbase a nuestro boletín gratis y manténgase actualizado con nuestros últimos artículos.