¿Puede el Estado quitarme mi perro?

Sí. Cualquier perro peligroso será inmediatamente confiscado por la autoridad que controla a los animales si: (1) el perro peligroso no tiene un registro válido; (2) el propietario no tiene un seguro de responsabilidad válido para el caso de lesiones; (3) el perro no es mantenido en un encierro apropiado, y (4) el perro está fuera de la casa del dueño y no bajo la restricción física apropiada del dueño o la persona responsable del perro. En adición, el dueño del perro puede ser culpable de un delito menor sancionable por cualquier combinación de encarcelamiento en la cárcel del condado por un período máximo de un (1) año, una multa que no exceda de cinco mil dólares ($5,000), y cuarenta (40) horas de servicio a la comunidad.

Este contenido es informativo y puede variar según las leyes de cada estado y las circunstancias del caso. Si necesita ayuda para comprender sus opciones, consulte nuestra guía sobre cómo contratar a un abogado o encuentre un abogado cerca de usted para recibir asesoría sobre su situación.