Ley criminal

Homicidio voluntario: qué significa

Por Lilian Soto-Wiechert | Revisado por Joseph Fawbush, Esq. | Última actualización 24 de junio de 2024

El delito de homicidio voluntario (“voluntary manslaughter” en inglés) a menudo denominado delito cometido con “emoción violenta”, se define como el hecho de quitarle intencionalmente la vida a otra persona sin premeditación.

Un ejemplo frecuente es el de un marido que descubre que su mujer lo engaña y de forma impulsiva, decide arrebatarle la vida al amante de su cónyuge.

La definición exacta de la intensidad de la provocación depende de las circunstancias, pero por lo general se refiere a emociones intensas que una persona razonable pueda experimentar a raíz de la provocación.

El homicidio voluntario suele ser un delito más leve que se incluye en el concepto de homicidio doloso (la persona comete el asesinato con la intención de causar la muerte de la víctima).

Si se determina que el acusado actuó con emoción violenta, puede recibir cargos de homicidio voluntario en lugar de cargos de homicidio doloso.

A diferencia del homicidio voluntario, en un homicidio involuntario el acusado le quita la vida a otra persona sin intención de matarla. Por ejemplo, en el caso de un homicidio vehicular, el acusado manejaba de forma imprudente o bajo los efectos del alcohol (DUI) y ocasionó la muerte a un peatón o a otro automovilista.

¿Qué pruebas se necesitan para un caso de homicidio voluntario?

Una acusación por homicidio voluntario necesita reunir las siguientes condiciones:

  • Incitación razonable que genere miedo o furia en el autor del crimen.
  • El homicida sufrió una provocación extrema.
  • El lapso entre la provocación y el acto no fue suficiente para que la persona razonable recobrara la calma.
  • El autor no logró recobrar la calma.
  • El tribunal debe precisar que cualquier persona razonable al ser provocada, habría cometido el delito de asesinato.

Por lo general, los gestos o palabras sumamente insultantes no constituyen una provocación suficiente para reducir el cargo por asesinato a homicidio voluntario.

Leyes estatales sobre homicidio voluntario

Las leyes estatales varían en la definición de un homicidio voluntario. Algunos estados optan por no diferenciar entre homicidio involuntario y voluntario. En cambio, los consideran un único delito de homicidio general.

Algunos estados también emplean el término “asesinato en segundo grado”. Independientemente de los términos exactos, los estados dividen al delito de asesinato en diferentes grados conforme a:

  • si el homicidio fue intencional,
  • el estado mental del acusado.

Por lo general, si el acusado fue provocado o no pensó con claridad, se le considera un delito más leve (lesser crime en inglés).

Por ejemplo:

  • El artículo 192a del código penal de California (en inglés), define el homicidio voluntario como “el acto ilegal de acabar con la vida de un ser humano sin malicia, durante una pelea repentina o en el calor de la pasión”.
  • En Illinois, el homicidio voluntario se refiere específicamente al acto de acabar con la vida de un bebé que está por nacer.
  • Nueva York determina que una persona es culpable de homicidio en primer grado (homicidio voluntario), cuando “tenía la intención de causarle la muerte a un individuo, bajo la influencia de un trastorno emocional extremo”.
  • Las leyes en Texas no incluyen una definición separada sobre homicidio voluntario. El cargo puede ser reducido a un asesinato en segundo grado, si el acusado demuestra defensa afirmativa por pasión repentina, es decir que el homicidio ocurrió con la creencia errónea de que la muerte de otra persona era justificada”.

Penas y sanciones por homicidio voluntario

Las condenas por homicidio voluntario dependen de una serie de factores, por ejemplo:

  • Leyes estatales específicas que dictan el castigo.
  • Las condenas varían dependiendo del estado, por ejemplo:
    • La ley de California utiliza condenas que van desde 3 a 11 años de prisión.
    • Florida considera el homicidio voluntario como delito grave en segundo grado que acarrea:
      • multas de hasta $10 000,
      • un máximo de 15 años en prisión,
      • dependiendo del caso, el acusado puede recibir ambas sanciones.

Factores agravantes y atenuantes

El juez puede considerar factores atenuantes y agravantes a la hora de determinar la sentencia por una condena de homicidio voluntario.

Los factores atenuantes, por lo general, reducen la pena ya que pueden demostrar que el acusado no representa un alto riesgo para la sociedad.

Los factores atenuantes pueden incluir:

  • admisión de responsabilidad por el delito cometido,
  • capacidad mental,
  • edad,
  • ausencia de antecedentes penales.

Los factores agravantes pueden aumentar la gravedad de la pena. Los tribunales a menudo consideran estos factores en relación con:

  • la brutalidad del delito,
  • los antecedentes penales del acusado,
  • vulnerabilidad de la víctima.

Muchas leyes estatales pueden determinar que el delito es agravado si las víctimas eran menores de edad o miembros del orden público.

Algunas leyes estatales incluyen factores atenuantes o agravantes específicos. Por ejemplo, en el estado de la Florida, si el homicidio voluntario incluye el uso de un arma de fuego o arma blanca, el cargo asciende a la categoría de delito grave en primer grado.

Legítima defensa y defensa propia imperfecta: ¿en qué consisten?

En algunos estados, como California, el concepto de legítima defensa puede reducir un cargo de asesinato a homicidio voluntario. Para usar esta defensa se debe demostrar:

  • La creencia que tuvo el acusado de haber estado ante un peligro inminente de sufrir graves daños corporales o ser víctima de otro delito violento, por ejemplo, agresión sexual, robos, daños a su propiedad, o incluso la muerte.
  • El uso de la fuerza letal era necesario para defenderse del peligro.

En el caso de la defensa propia imperfecta, el acusado creyó encontrarse ante un peligro inminente que lo llevó al uso de la fuerza letal para defenderse. Sin embargo, el peligro no era inmediato y el uso de la fuerza que se empleó fue excesiva.

En casos de defensa propia imperfecta el abogado puede usar la siguiente estrategia de defensa para justificar los actos del acusado:

Trastornos mentales. Al momento de cometer el homicidio, el acusado sufría de una enfermedad mental que afectó su razonamiento. Si la evidencia y pruebas que se presenten ante el jurado son los suficientemente convincentes, el acusado podrá ser exonerado de los cargos por homicidio porque este tipo de defensa excluye la responsabilidad penal.

El jurado utiliza la prueba “M’Naghten” para confirmar que el acusado no fue capaz de comprender la magnitud del acto que cometió porque no era consciente que sus acciones eran incorrectas desde el punto de vista moral.

Si la prueba determina que el acusado sufre de un trastorno mental, será admitido en un hospital estatal para recibir tratamientos y evaluaciones que le ayuden a recuperar sus funciones cognitivas. El tiempo que el acusado deba permanecer en el hospital dependerá de:

  • cuanto le tome para su total recuperación,
  • el transcurso del tiempo máximo de acuerdo con la ley por el crimen del que se le acusa.

¿Cómo me puede ayudar un abogado?

Si se le acusa de cometer un delito de asesinato o de homicidio voluntario, es importante que se comunique con un abogado con experiencia en ley criminal lo más pronto posible. Muchos abogados no cobran por la primera consulta.

Dependiendo del delito del que se le acuse, un abogado de homicidio puede:

  • investigar a fondo los detalles y circunstancias en su caso,
  • encargarse de las negociaciones,
  • presentar la mejor defensa para su caso.

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