¿Qué ocurre cuando se divorcia de un ciudadano de EE. UU. si usted no es ciudadano?

La vida de la mayoría de las personas divorciadas cambia una vez que culmina la separación legal. Y si no es un ciudadano de los Estados Unidos, es posible que tenga que afrontar retos adicionales y defender su derecho a permanecer en el país.

Cuando un inmigrante y un ciudadano estadounidense residen en los Estados Unidos y tienen menos de dos años de casados, el cónyuge inmigrante tiene un estatus de residente permanente condicional.

Para obtener la residencia permanente definitiva, la pareja puede presentar una petición conjunta en el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de los Estados Unidos (USCIS, por sus siglas en inglés) 90 días antes del segundo año de recibida la residencia permanente condicional.

Este proceso se llama remoción de las condiciones de la tarjeta verde (green card) y para solicitarlo se usa el formulario I-751.

Si la pareja continúa casada, el cónyuge inmigrante recibirá la residencia permanente definitiva sin inconvenientes, y en el futuro podrá convertirse en ciudadano a través del proceso de naturalización.

Los problemas surgen si la pareja se divorcia antes de los dos años de casados. Aquí, le explicamos con detalle.

¿Qué pasa si una pareja se divorcia antes de que el cónyuge inmigrante tenga la residencia permanente definitiva?

Si la pareja se divorcia antes de que el cónyuge inmigrante adquiera la residencia permanente final, este podría ser deportado si no obtiene otras vías legales para extender su estadía en el país.

Existen ciertas excepciones que le permiten al cónyuge inmigrante apelar a la deportación y obtener la residencia a pesar del divorcio.

Por ejemplo, si el cónyuge inmigrante prueba cualquiera de estas excepciones tiene la opción de permanecer en el país y mantener su proceso para obtener la tarjeta de residencia permanente:

  • Contrajo matrimonio de buena fe y se dio por terminado debido a una causa ajena al cónyuge inmigrante. Un tribunal confirmará esta información con datos que reconozcan si la pareja vivió junta en la misma residencia como pareja, si tuvo hijos, o si adquirió propiedades en conjunto.
  • Puede encarar dificultad extrema si resulta deportado a su país de origen.
  • Fue tratado con crueldad extrema, recibió maltrato físico o psicólogo por parte del cónyuge ciudadano estadounidense.

En estos casos la asesoría legal de un abogado de inmigración es muy valiosa. Un abogado lo puede ayudar a comprobar que existen circunstancias extraordinarias que justifican su permanencia en el país.

¿Qué sucede si la pareja se divorcia después de que el cónyuge inmigrante alcanza la residencia permanente definitiva?

Si un cónyuge inmigrante se divorcia después de haber obtenido su residencia permanente definitiva, entonces no afrontará la deportación.

El divorcio puede hacer que se demore un poco el proceso para ser ciudadano de los Estados Unidos, ya que se requieren tres años de residencia permanente para que un inmigrante casado con un ciudadano estadounidense pueda llegar a serlo, y cinco años si no está casado con un ciudadano.

¿Puede el divorcio afectar los derechos de inmigración de otros familiares?

El divorcio de un cónyuge inmigrante de un ciudadano estadounidense puede afectar el estatus migratorio de otros miembros de la familia, que dependan del mismo proceso de inmigración.

También puede impactar las solicitudes de visa para otros parientes patrocinados por el cónyuge inmigrante que posee una residencia condicional.

¿Qué pasa con las propiedades y la custodia de los hijos si se divorcia y aún no es ciudadano?

El derecho a la propiedad y a la custodia de los hijos no pueden ser afectados.

Uno de los conflictos más comunes durante un divorcio es la custodia de los hijos. Es importante que ambos cónyuges entiendan que el estatus migratorio del cónyuge que no es ciudadano estadounidense no es un factor influyente en las decisiones de la corte sobre un caso de custodia de menores.

La corte toma las decisiones sobre la custodia de los hijos en base al principio del mejor interés de los hijos, y no en la consideración del estatus del progenitor inmigrante.

El estatus del cónyuge inmigrante tampoco es factor para decidir sobre la división de la propiedad conyugal. Esta se dividirá de acuerdo con las leyes de su estado.

¿Cómo me puede ayudar un abogado de inmigración con la residencia por matrimonio?

Un abogado de inmigración con experiencia en casos de residencia por matrimonio conoce cuáles son las vías más adecuadas para mantener su camino hacia la obtención de la residencia permanente definitiva.

Considere que existen leyes que lo protegen y hay muchas ventajas cuando una persona decide manejar un caso de este tipo con representación legal a su lado. Aunque el divorcio implica preocupaciones adicionales para un inmigrante, un abogado le puede ayudar a:

  • Comprender las leyes de inmigración de los EE. UU. para ser residente permanente legal.
  • Evaluar sus opciones para permanecer en el país.
  • Ayudarlo a obtener un acuerdo justo sobre la custodia de sus hijos.
  • Defender sus intereses cuando se divide la propiedad conyugal.

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